Los presuntos autores se hacían pasar por compatriotas y usaban sus documentos para obtener contratos de trabajo.
La Policía Nacional ha detenido en Palma a cuatro hombres —tres de origen senegalés y uno nigeriano— acusados de falsificar documentación para conseguir contratos de trabajo en obras de la isla. La investigación, liderada por la Unidad contra Redes de Inmigración y Falsedad Documental (UCRIF), ha destapado un caso de suplantación de identidad laboral que pone de nuevo el foco en el fraude dentro del sector de la construcción en Baleares.
Una inspección rutinaria
Los hechos se desencadenaron durante comprobaciones rutinarias realizadas por los agentes en diferentes obras en construcción de Palma.
Durante las inspecciones, los policías detectaron irregularidades en los permisos de residencia y trabajo presentados por varios empleados. Al verificar los datos, comprobaron que los trabajadores no eran los titulares reales de los documentos con los que habían formalizado los contratos.
Según la investigación, los detenidos se hacían pasar por compatriotas en situación legal, aprovechando su parecido físico para superar los controles de identidad y aparentar estar en regla ante las empresas contratantes.
Los agentes descubrieron que los implicados accedían a los documentos de terceras personas con residencia legal en España, lo que les permitía obtener contratos sin levantar sospechas inmediatas.
Esta práctica, explican fuentes policiales, supone un riesgo grave tanto para las víctimas de la suplantación —cuyos datos pueden quedar comprometidos— como para las empresas, que podrían incurrir en responsabilidad administrativa si no verifican adecuadamente la documentación de su personal.
ras las pesquisas y verificaciones pertinentes, la Policía Nacional procedió a la detención de los cuatro varones el pasado miércoles, acusados de un delito de falsedad documental.
Las diligencias se remitieron al juzgado de guardia de Palma, mientras la investigación continúa abierta para determinar si existen más implicados o intermediarios en la obtención de los documentos falsos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el problema del fraude laboral vinculado a la inmigración irregular, una realidad que las autoridades intentan atajar mediante controles en sectores con alta demanda de mano de obra, como la construcción y la hostelería.
Con esta operación, la Policía Nacional refuerza su lucha contra la falsificación documental, una práctica que afecta tanto al mercado laboral como a la seguridad jurídica de las empresas.












