Se negó a someterse a la prueba de alcoholemia.
La Policía Nacional detuvo el 13 de noviembre al conductor de un taxi, un hombre español de 58 años, como presunto autor de un delito de desobediencia. Paralelamente, la Policía Local de Palma lo investiga por un delito contra la seguridad vial al negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia.

Los hechos comenzaron horas antes del accidente, cuando un agente de la Policía Local observó al hombre salir de un bar de la Playa de Palma en evidente estado de embriaguez. El agente le ordenó que no cogiera el taxi, pero el conductor ignoró la advertencia y se marchó. Al encontrarse de patrulla a pie, el policía no pudo impedir su marcha y dio aviso por radio al resto de unidades.
Sobre las 18:10 horas, la Base del 092 movilizó a una patrulla de la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC) hasta la avenida del Cid, en el barrio de Son Ferriol, tras recibir el aviso de un siniestro en el que estaba implicado el mismo taxi. Según testigos, el conductor no respetó una señal de ceda el paso y embistió a un ciclomotor. No hubo heridos.
Tras la colisión, intentó abandonar el lugar, pero fue interceptado por agentes de la Policía Nacional que se encontraban en la zona.
A la llegada de la patrulla de la UVAC, los agentes comprobaron que el conductor presentaba claros síntomas de embriaguez y mostraba una actitud desafiante. Pese a ser informado de las consecuencias legales, se negó reiteradamente a someterse a las pruebas de alcoholemia.
La Policía Local instruyó diligencias por la negativa a las pruebas, que han sido remitidas a la Autoridad Judicial. La Policía Nacional, por su parte, procedió a su detención por desobediencia.
La investigación continúa abierta a la espera de avanzar en las actuaciones relacionadas con el accidente.










