Los detenidos fueron sorprendidos dentro de un camión y vinculados a otro robo.
Dos jóvenes han sido detenidos por la Policía Nacional tras protagonizar una doble secuencia delictiva en menos de dos horas. Un robo con fuerza en un vehículo y un hurto dentro de un camión municipal se convirtieron en la última carrera que lograron emprender.
Sorprendidos dentro del camión municipal
Pasaban pocos minutos de las 23:00 horas del pasado martes cuando las patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano recibieron una llamada del 091. Algo no cuadraba en la zona del Amanecer. Allí, trabajadores municipales acababan de sorprender a un joven dentro de la cabina de un camión de servicios del Ayuntamiento, hurgando sin miramientos entre sus pertenencias.
No estaba solo. Dos cómplices lo acompañaban y actuaban de cobertura. Pero cuando fueron descubiertos huyeron a la carrera, llevándose consigo el botín: una mochila con gafas, auriculares inalámbricos y dinero en efectivo.
El joven retenido no tuvo escapatoria. Los empleados lo mantuvieron controlado hasta la llegada de los agentes, que aseguraron su integridad y la de los presentes.
El botín, escondido entre la ropa
Durante el cacheo, la sorpresa fue mayúscula: dos dispositivos PDA, 460 euros, auriculares, dos baterías portátiles y un teléfono móvil aparecieron entre sus pertenencias. Objetos que no supo justificar. Los indicios eran claros. Los agentes no tardaron en detenerlo.
Minutos después, otro joven cayó también. Fue identificado por los trabajadores como uno de los que huyó con la mochila. En su poder llevaba 105 euros, un reloj y unos auriculares. Otro cacheo, otra detención y dos sospechosos camino a comisaría.
Los objetos estaban vinculados a otro robo
La historia aún tenía un giro más. Mientras los agentes redactaban el atestado, saltó una alerta: dos horas antes, en la zona centro de Palma, alguien había reventado un vehículo de empresa. Del interior desaparecieron dos dispositivos PDA valorados en 1.000 euros, documentación y 460 euros en metálico.
La sorpresa llegó al unir las piezas. Los objetos denunciados coincidían exactamente con los que llevaban encima los jóvenes detenidos. El puzzle encajaba de forma impecable. Ambos fueron imputados también por el robo con fuerza en el vehículo.
Los dispositivos sustraídos fueron devueltos a su propietario. Los dos arrestados quedaron en dependencias policiales mientras avanza la investigación. Una noche que empezó con sigilo y acabó con dos presuntos autores pillados literalmente con el botín bajo el brazo.










