Se ha presentado el Diagnòstic de Salut Comunitària 2025.
Inca da un paso decisivo para planificar su futuro sanitario y social. El municipio ya cuenta con el Diagnòstic de Salut Comunitària 2025, un documento estratégico que analiza con detalle el estado de salud de la población y los factores que influyen directamente en su bienestar. Este estudio será la base sobre la que se elaborará el nuevo Plan Local de Salud de Inca, previsto para el periodo 2026-2029.
Un diagnóstico para entender cómo vive y se cuida Inca
El documento ofrece una visión amplia y realista de la salud en el municipio. Examina los determinantes sociales, económicos y ambientales que condicionan la calidad de vida de la población. El objetivo es claro: disponer de información rigurosa para tomar decisiones eficaces y adaptadas a la realidad local durante los próximos cuatro años.
Un proceso participativo con más de 300 personas implicadas
El diagnóstico se ha elaborado mediante un enfoque participativo, con apoyo técnico de la entidad Espiral. En el proceso han intervenido profesionales sanitarios, entidades sociales, personal técnico municipal, representantes políticos y ciudadanía. En total, han participado más de 300 personas a través de entrevistas, grupos focales, talleres con niños y jóvenes y una encuesta abierta a la población.
La combinación de datos cuantitativos y aportaciones cualitativas permite obtener una fotografía precisa de las necesidades y preocupaciones reales del municipio.
Los principales retos en salud y bienestar
El estudio identifica desafíos clave que afectan de forma directa a la población de Inca. Entre ellos destacan la salud mental y el bienestar emocional, con especial incidencia en mujeres y jóvenes. También se señalan hábitos poco saludables, como el sobrepeso, una alimentación desequilibrada, el consumo de alcohol y tabaco y el uso excesivo de pantallas.
El diagnóstico pone el foco en el espacio público y la movilidad, detectando déficit de zonas verdes y la necesidad de itinerarios seguros y sostenibles. Asimismo, se evidencian desigualdades en el acceso a recursos de ocio saludable y actividad física, así como situaciones de vulnerabilidad vinculadas a la dependencia, la vivienda y el acceso a servicios básicos.
Un plan de salud con hoja de ruta definida
A partir de este diagnóstico, se inicia ahora la redacción del Plan Local de Salud de Inca. El proceso se estructurará en cuatro fases: la devolución pública de los resultados, la creación del grupo motor del plan, una jornada abierta de priorización ciudadana y, finalmente, la redacción y presentación del documento definitivo.
El objetivo es consensuar una hoja de ruta realista, con acciones coordinadas entre administraciones, servicios públicos y agentes sociales.
Inca se integra en redes de municipios saludables
Como refuerzo a esta estrategia, Inca se ha incorporado a la Red Española de Ciudades Saludables y al Programa de Municipios Saludables impulsado por la Conselleria de Salut y la Dirección General de Salud Pública. Ambas iniciativas promueven políticas locales orientadas a la prevención, la equidad y la mejora continua del bienestar ciudadano.










