2025 ha estado marcado en Baleares por una fuerte presión del mercado residencial con escasez de oferta, competencia entre inquilinos y un proceso creciente de elitización del acceso a la vivienda.
El precio de la vivienda en alquiler aumentó un 8,5 por ciento durante 2025, según el último informe de precios de idealista. La renta media se sitúa ya en 19,1 euros por metro cuadrado mensual.
La cifra sorprende por su solidez, aunque el ritmo muestra ciertos signos de moderación. En el último trimestre del año, las rentas descendieron un 0,7 por ciento, mientras que en tasa mensual apenas crecieron un 0,1 por ciento. Aun así, el balance anual confirma que la tensión estructural del mercado sigue intacta.
Palma y los municipios más tensionados
Palma registró un incremento interanual del 6,4 por ciento, hasta alcanzar los 18,3 euros por metro cuadrado. La capital balear se mantiene como uno de los mercados urbanos más caros de España, solo por detrás de Barcelona y Madrid.
Sin embargo, las mayores subidas se concentran fuera de Palma. Sant Josep de Sa Talaia lidera los incrementos con un alza del 18,2 por ciento, seguido de Sant Antoni de Portmany con un 17,9 por ciento. Manacor subió un 13,6 por ciento y Llucmajor un 12,6 por ciento. En el extremo opuesto, Puerto de Pollença y Andratx fueron los únicos municipios que registraron descensos, del 2,6 por ciento y del 1 por ciento respectivamente.
En cuanto a precios absolutos, Santa Eulalia del Río se sitúa como el mercado más exclusivo entre los analizados, con 25 euros por metro cuadrado. Le sigue Sant Joan de Labritja con 24,9 euros. Mahón, con 12,2 euros, es el mercado más económico.
Falta de oferta y competencia extrema
El análisis de idealista apunta a un problema central: la falta de oferta disponible. Francisco Iñareta, portavoz del portal inmobiliario, describe un escenario de competencia extrema. Los propietarios reciben decenas de solicitudes por cada vivienda disponible y seleccionan perfiles con la máxima solvencia posible.
Este proceso tiene un efecto directo. Muchas familias capaces de asumir los precios actuales quedan fuera por competir con perfiles considerados de menor riesgo. El resultado es una elitización progresiva del alquiler que expulsa a capas cada vez más amplias de la población.
Iñareta señala además que el control de precios ha tenido efectos desiguales. En algunas zonas los precios se han suavizado, pero a costa de una caída continuada de la oferta y de condiciones cada vez más exigentes para los inquilinos. El mercado, explica, se ha convertido en una lucha entre demandantes de vivienda.
Contexto nacional
La evolución de Baleares se enmarca en un contexto nacional igualmente tensionado. En el cuarto trimestre de 2025, el precio del alquiler en España creció un 8,5 por ciento interanual, con un aumento trimestral del 1,7 por ciento.
Barcelona sigue siendo la ciudad más cara para alquilar, con 23,8 euros por metro cuadrado, pese a una caída trimestral del 0,4 por ciento. Madrid cerró el año con una subida del 9,7 por ciento y un precio medio de 22,7 euros. Valencia alcanzó los 15,9 euros tras crecer un 6,4 por ciento.
Palma ocupa el tercer puesto entre las capitales más caras, por delante de San Sebastián, Valencia y Málaga. Veinticinco de las cincuenta capitales analizadas marcaron precios máximos durante el último trimestre, una señal clara de que la presión sigue generalizada.










