La Policía Nacional la tenía vigilada desde hace tiempo. La mujer convivía con menores en el domicilio.
Bajo la aparente normalidad de un piso en Son Rapinya se escondía un punto de venta de drogas activo, constante y vigilado desde hacía tiempo. La Policía Nacional ha detenido en Palma a una mujer que utilizaba su propia vivienda como centro de distribución de cocaína. Un domicilio en el que, además, había menores de edad.
La operación se cerró el pasado viernes tras una investigación minuciosa del Grupo II de Estupefacientes de la UDYCO, que llevaba tiempo siguiendo los movimientos en torno a la vivienda. El patrón era claro. Personas que entraban en el portal y salían apenas unos segundos después. Un goteo constante. Demasiado rápido para una visita normal. Demasiado repetido para ser casual.
Los agentes confirmaron que la responsable del punto de venta era una mujer que residía en el propio domicilio y que presuntamente distribuía cocaína. Durante la investigación se constató un dato especialmente sensible: en la vivienda vivían menores, que convivían con la actividad delictiva.
Con todos los indicios sobre la mesa, la Policía desplegó un operativo y accedió al domicilio. En el interior localizaron a los menores, pero no a la investigada. Un familiar se hizo cargo de ellos antes de que comenzara el registro. La escena que vino después fue reveladora.
Bajo un mueble del salón apareció una caja fuerte cerrada, sin llave. Los agentes sospecharon de inmediato. El juzgado autorizó su traslado a dependencias policiales y, posteriormente, su apertura con la colaboración de los Bomberos de Palma. Dentro, la prueba definitiva: cocaína preparada en distintos envoltorios y cerca de 2.000 euros en billetes fraccionados, un sello clásico del menudeo.
Con el hallazgo confirmado, se activó una orden de búsqueda. A última hora de la mañana, la mujer fue localizada y detenida como presunta autora de un delito de tráfico de drogas. La Policía informó de los hechos a la Fiscalía de Menores, tras comprobar que los hijos de la detenida habrían sido testigos directos de la actividad ilícita y que, además, no acudían con regularidad al colegio.
El caso se enmarca en una ofensiva constante contra el menudeo de drogas en la isla. Solo en 2025, el Grupo II de Estupefacientes de la UDYCO ha llevado a cabo 44 operaciones policiales, con 49 registros domiciliarios y 80 detenidos. El balance incluye la desarticulación de numerosos puntos de venta y plantaciones, así como la incautación de cocaína, heroína, marihuana, hachís, tussi, MDMA, fármacos, dinero en efectivo y armas de fuego.










