Los Quiñonero son toda una institución en el taekwondo de Marratxí y hoy nos relatan la vida deportiva que llevan para reflejar el esfuerzo que realizan las familias apoyando las carreras deportivas de sus hijos.
Xisca Medina nos presenta un relato cercano, sincero y apasionado de cómo es su día a día desde que sus hijos tomaron el camino del taekwondo, de la competición cada vez más exigente.
«Nuestra historia con el taekwondo Kumgang es el reflejo de muchos padres de Marratxí que se involucran en los sueños de sus hijos deportistas, en nuestro caso, los taekwondistas Daniel y Nuria.
Hace casi 20 años nuestro hijo empezó una actividad de extraescolares de taekwondo y poco a poco nos empezaron a comentar, sobre todo los técnicos y maestros de la Federación Balear que tenía cualidades para competir, y tanto Pedro como yo, pensamos que como todos, uno más, además disfrutaba también con el fútbol y combinando las dos disciplinas. Ya fue en primero de la ESO en el instituto que le surgió el primer gran dilema de su vida quedarse con solo una actividad, eligió el taekwondo y fue el centro de su objetivo, ya por entonces la peque de la casa, empezaba a pegar patadas y por cuestiones laborables, ella hacía el mismo deporte que el mayor.


Como una esponja de tres añitos escuchaba lo que le decían a su hermano y escuchaba lo que corregían al resto, a pesar de no querer a veces hacer esta disciplina, asumía y sin dejar otras actividades en verano, probando otros deportes; que también le iba genial, ambos con la característica de ser muy competitivos y disciplinarios para el esfuerzo, trabajo y concentración.
«Jamás pensamos las alegrías que este deporte nos podría aportar».
Cuando observas que los recursos en las escuelas de taekwondo o clubs son limitados empiezas a buscar opciones, el deporte en mi caso, competidora de natación había sido una forma de vida y de salud. Por parte de Pedro le gustaba mucho el vóley y los rallys nada que ver con el arte marcial que nos ocupa. Al final por los chicos te reinventas y con casi 40 años nos vemos ambos papás en un tribunal de taekwondo, aprobando un cinturón negro 1Dan y los medios para ayudarles en su carrera deportiva, coach nacional e internacional, actualizaciones, nuevas reglamentaciones, juez, árbitro, psicología deportiva.. y mucha grada, mucha! Jamás pensamos las alegrías que este deporte nos podría aportar a lo largo de este camino. Muchos entrenos, mucho objetivos y clasificaciones…seguimientos, tecnificaciones y escuchar a los técnicos, más centros de entrenos, clases y de Car.
Hoy sabes el camino recorrido y todo lo vivido, es lo aportas cada día a los peques que empiezan el el club kumgang, a las familias y para cada logro, cada éxito y cada objetivo que se refleje en la ilusión de los chicos, allanando el camino. IMG_8051
Luego encuentras la ayuda de los papás incondicionales que te apoyan y te ayudan con esfuerzo a seguir con los pasos marcados y los sueños de sus hijos, importantísimo y nos llena de energía para seguir la ruta marcada, seguir el camino. Era eso o quedarte en casa sin más, nosotros hemos hecho de las circunstancias una forma de vida y como muchos padres de hijos de baloncesto, fútbol, patines, vóley y tantos y tantos deportes.

El mayor orgullo es haber vivido experiencias únicas, como el mundial del 2022 con Nuria que fue un sueño hecho realidad en Bulgaria o clasificarse ambos en un Europeo juntos, en Estonia, pensado ser el último en la vida deportiva y te sorprenden con otra más y más. Al final puede llegar o no la medalla pero lo que realmente disfrutas es el trayecto.
No todo es maravilloso en el mundo de este arte marcial y tienes que asumir, como en otros deportes, las lesiones y las caídas o cuando consigues clasificarte para un mundial universitario en China en el caso de Daniel y no te convocan, es una de esas cosas que hay que digerir y no está en tu mano.
Constancia, paciencia, esfuerzo y trabajo son los únicos requisitos, casi nada como la vida misma».











