Miquel Cabot: “Es inaceptable que la empresa pública del municipio se convierta en una agencia de colocación al servicio de intereses partidistas”.
El escándalo en Marratxí XXI sigue creciendo. Los Socialistas de Marratxí han alzado la voz y exigen explicaciones inmediatas y responsabilidades políticas al equipo de gobierno de PP y VOX por las graves irregularidades detectadas en la contratación de un trabajador de la empresa pública municipal Marratxí XXI.
La alarma salta tras conocerse el contenido de una auditoría independiente, difundida por diversos medios de comunicación, que pone en duda la limpieza del proceso de selección. Según ese informe, los requisitos de la plaza habrían sido modificados para favorecer a un candidato concreto, militante de Vox.
Una petición sin respuesta
El portavoz socialista en Marratxí, Miquel Cabot, recuerda que su grupo actuó hace meses. “En el mes de abril de 2024 solicitamos formalmente, por correo electrónico, la certificación de los cursos y titulaciones alegadas por el candidato. A día de hoy no se nos ha facilitado ningún documento”, señala.
“Estaríamos ante un posible caso de falsedad documental»
Para los Socialistas, este silencio solo puede interpretarse como una falta grave de transparencia por parte de los responsables políticos de la empresa pública y del propio equipo de gobierno municipal.
Posible falsedad documental
La situación es muy delicada. Recalcan que si se confirmara que el candidato falseó su currículum, el escenario sería aún más grave. “Estaríamos ante un posible caso de falsedad documental, absolutamente incompatible con la permanencia en una empresa pública”, subraya Cabot.
En ese supuesto, los Socialistas de Marratxí exigen:
- El cese inmediato del trabajador.
- La repetición íntegra del proceso de contratación.
- Que se garantice el cumplimiento estricto de los principios de legalidad, igualdad, mérito y capacidad.
Responsabilidades políticas
Pero el foco no se queda únicamente en el trabajador. Insisten en que si los responsables políticos del PP y Vox permitieron la contratación de un afiliado sin comprobar ni validar su formación y experiencia, «estaríamos ante un uso partidista de una empresa pública«.
“En ese escenario, también deben dimitir los responsables políticos implicados”, afirma Cabot.
Candidatos con mejor perfil, excluidos
El grupo socialista recuerda, además, que existían aspirantes con mayor preparación y experiencia a los que se negó la oportunidad de acceder a la plaza.
Un hecho resulta especialmente llamativo: a diferencia de otros procesos selectivos de Marratxí XXI, ni siquiera se realizaron entrevistas.
Para los Socialistas, este dato refuerza la sospecha de un procedimiento diseñado a medida y sin garantías.
Miquel Cabot es tajante: “Es inaceptable que la empresa pública del municipio se convierta en una agencia de colocación al servicio de intereses partidistas”.










