Acusan al equipo de Jaume Llompart de acelerar la degradación e impedir las opciones de uso social y cultural.
La antigua fábrica de Pepsi de Marratxí vuelve al centro del debate político municipal en Marratxí. Lo hace envuelta en abandono, deterioro y acusaciones directas al actual equipo de gobierno encabezado por Jaume Llompart. Més per Marratxí denuncia que el gobierno municipal de PP y Vox tiene el edificio sin mantenimiento desde 2023, acelerando su degradación y bloqueando cualquier posibilidad de uso social y cultural, que fue precisamente el motivo por el que el espacio fue cedido al Ayuntamiento.
Exponen que el inmueble, situado en el Camí de Sant Llatzet, presenta hoy una imagen preocupante. Elementos constructivos deteriorados, revestimientos y pintura desprendidos, vidrios rotos y suciedad acumulada. Hay zonas que requieren actuaciones urgentes de conservación y seguridad porque representan un peligro público. Un escenario que, según Més, no es fruto del azar, sino de la inacción política.
Otro compromiso incumplido
La portavoz de Més per Marratxí, Aina Amengual, es tajante: “Este edificio no es un espacio cualquiera: es un compromiso con el municipio y con la ciudadanía. El Ayuntamiento tenía y tiene la obligación de preservarlo y hacerlo útil para la gente”.
Amengual recuerda que durante la etapa de gobiernos progresistas sí se dieron pasos concretos para activar el proyecto. “Se hicieron pasos reales para que este proyecto fuera una realidad, empezando por la transformación de una parte de las instalaciones, en concreto las oficinas, para acoger la nueva sede de la Escuela Municipal de Música de Marratxí”.





La portavoz subraya además un dato clave: “Hay que recordar que la fábrica de la Pepsi es actualmente gratuita para todo el pueblo gracias a las gestiones que hicimos cuando teníamos la alcaldía y también empezamos a darle vida y utilidad pública”.
La comparación con la situación actual es directa y dura: “Desde que gobiernan PP y Vox, no han dedicado ni un euro y el resultado es el que vemos hoy: degradación y dejadez”.
El coste del abandono
Para Més, el problema va mucho más allá de la imagen. La falta de mantenimiento tiene consecuencias económicas, patrimoniales y de seguridad.
“Cuando no se hace conservación ordinaria, cada mes que pasa sale más caro, y además se pone en riesgo la seguridad, el patrimonio municipal y cualquier posibilidad de reactivar el espacio para aquello para lo que fue cedido”, advierte Amengual.
El partido ecosoberanista lamenta que un equipamiento con potencial para entidades, proyectos juveniles, cultura, música y actividad comunitaria haya quedado paralizado sin rumbo.
“No puede ser que un espacio pensado para la gente acabe convertido en una postal de abandono. Si no tienen proyecto, que lo reconozcan; pero lo que no pueden hacer es dejar que el tiempo lo estropee”.
Exigencias claras al gobierno PP-Vox
Ante esta situación, Més per Marratxí exige medidas inmediatas. Reclama una inspección técnica urgente del estado del edificio y un plan de mantenimiento inmediato que incluya limpieza, retirada de escombros, reposición de vidrios y cerramientos, reparación de revestimientos, pintura, sellado de humedades y actuaciones de seguridad.
Además, el partido exige un calendario y un presupuesto definidos para retomar el proyecto original y garantizar que el espacio cumpla su función social y cultural. Y reclama transparencia total: qué actuaciones se han hecho desde 2023, con qué partidas presupuestarias y quién es el responsable político y técnico.
El mensaje final de Amengual no deja margen a la ambigüedad: “Dejar degradar este espacio es una irresponsabilidad. Marratxí necesita equipamientos vivos y cuidados, no promesas vacías ni edificios abandonados. Exigimos que PP-Vox actúen ya y asuman responsabilidades”.










