Joan Serra cree que la medida agravará la crisis inmobiliaria y la expulsión de residentes en Baleares.
Coalició per Mallorca ha expresado este martes su rechazo absoluto a la regularización masiva de 500.000 inmigrantes por decreto. Desde la formación califican la iniciativa de improvisada e injusta y sostienen que incrementará la presión sobre Mallorca y sobre el conjunto de las Illes Balears, un territorio que, según afirman, “ya está al límite”.
Joan Serra, portavoz de Coalició per Mallorca, alerta de que la regularización constituye un “grave error” porque ignora la realidad de unas islas que ya han alcanzado su máxima capacidad en ámbitos clave como la vivienda, la sanidad, la educación y los recursos naturales. A su juicio, la medida agravará la crisis inmobiliaria y la expulsión de residentes, al tiempo que incrementará la saturación de unos servicios públicos que ya se encuentran desbordados.
Serra advierte también de un efecto multiplicador derivado de las reagrupaciones familiares y de un posible efecto llamada que, en su opinión, “premia la irregularidad” y perjudica directamente a los trabajadores más vulnerables, abocándolos a una mayor precariedad. En este sentido, considera que la regularización consolida un modelo económico basado en el crecimiento descontrolado y la mano de obra barata, y que se confunde la humanidad con una improvisación que termina trasladando todo el coste social a la ciudadanía.
Crítica a la gestión política
Coalició per Mallorca señala directamente al Ejecutivo central como responsable de la situación. “La izquierda española hace años que sustituye una política migratoria seria por eslóganes y gestos. Y la izquierda alternativa, Podemos, Sumar y MÉS, añaden presión con un discurso que niega los límites y trata cualquier crítica como si fuera una falta de humanidad”, sostienen desde la formación.
El partido concluye que el precio real de estas políticas lo acaban pagando los residentes, con “alquileres imposibles, servicios saturados y la cohesión social en riesgo”. Por ello, defienden que el debate debe alejarse de la demagogia y centrarse en gobernar con responsabilidad y planificación.
“La inmigración no se gestiona con decretos masivos ni con titulares: se gestiona con control, orden y decisiones valientes que pongan por delante la cohesión social y la viabilidad de los servicios públicos. Por eso decimos no a esta regularización masiva”, concluye el comunicado.










