La exposición póstuma ‘Un viatge cap a allò desconegut’ puede visitarse hasta el 14 de marzo.
Sa Refinadora acoge desde este 13 de febrero la exposición póstuma ‘Un viatge cap a allò desconegut’, dedicada al artista mallorquín Rafael Amengual.
La muestra, abierta hasta el 14 de marzo, no es una retrospectiva al uso. Es una inmersión en la etapa más íntima del creador. El espacio de Es Pont d’Inca se llena de lienzos inéditos, obras que permanecieron durante años en el ámbito privado y el último cuadro que dejó sobre el caballete. Una despedida sin artificios, directa y emocional.





Comisariada por Carlos Jover, la exposición reúne pintura y escultura, en su mayoría pertenecientes a los últimos años de producción de Amengual. Es ahí donde el artista se muestra más introspectivo, más experimental y libre. El visitante se encuentra con un universo creativo que hasta ahora no había sido expuesto al gran público.
La llegada de la muestra se enmarca en la candidatura de Palma Capital Europea de la Cultura 2031, en un movimiento que refuerza la circulación de propuestas culturales relevantes en la isla. Pero aquí lo importante no es la etiqueta institucional. Es la obra. Es el legado.
Especial relevancia ha tenido la implicación de la familia del artista, clave en la conservación de las piezas ahora expuestas. Su hijo, Alex Amengual, y su viuda, Sheila Amengual, han facilitado que estas obras salgan a la luz y permitan comprender mejor la dimensión humana y creativa del pintor.
Sa Refinadora consolida así su papel como sala de referencia en Marratxí y en el conjunto de Mallorca. Sin estridencias. Sin propaganda. Con una propuesta sólida. Arte en estado puro.











