«Comprar un coche nuevo ya no es una decisión automática, sino una elección que muchos empiezan a cuestiona».
El precio medio de los coches nuevos en España ha aumentado un 45,6 por ciento desde 2019, hasta superar los 44.000 euros, según datos del Barómetro VN Coches.com/Ganvam. Este encarecimiento, junto con el aumento del coste de vida y los cambios en los hábitos de movilidad, está llevando a muchos conductores a preguntarse si compensa asumir los costes fijos asociados a un vehículo que permanece más del 95 % del tiempo estacionado, disparando así las alternativas de movilidad como el alquiler de coches entre particulares.
Alberto Bajjali, CEO de Amovens, señala: “Estamos ante un cambio de mentalidad profundo. Con los precios actuales, comprar un coche nuevo ya no es una decisión automática, sino una elección que muchos empiezan a cuestionar. Si un vehículo pasa la mayor parte del tiempo parado y supone miles de euros al año en costes fijos, cada vez tiene menos sentido asumir esa carga cuando existen alternativas que permiten acceder a un coche solo cuando realmente se necesita. La movilidad ya no se mide en propiedad, sino en acceso inteligente”.
De activo permanente a recurso bajo demanda
La mentalidad de los españoles respecto al automóvil está cambiando: el coche ha dejado de ser un activo permanente para convertirse en un recurso bajo demanda, utilizado solo cuando realmente se necesita, ya sea para gestiones del día a día, desplazamientos laborales, ocio o viajes. Este cambio responde tanto al encarecimiento de la compra como al aumento de los costes asociados: seguro, mantenimiento, impuestos, aparcamiento y combustible, así como a la consolidación de alternativas de movilidad.
Según estimaciones del sector, el coste total de mantener un coche puede superar los 6.000 euros anuales incluso con un uso moderado. Esta cifra, sumada al bajo nivel de utilización de los coches, que pasan la mayor parte del tiempo estacionados, refuerza la tendencia a optar por soluciones más flexibles, como el alquiler de coches entre particulares, que permite ajustar el gasto a las necesidades de cada persona.
En este contexto, las plataformas de movilidad colaborativa permiten el acceso a un vehículo sin la necesidad de asumir los costes fijos de propiedad, consolidando esta modalidad como una alternativa real a la compra.
Además, por cada coche alquilado se eliminan hasta 11 vehículos de las calles, y cada automóvil puede ser compartido por hasta 100 usuarios al año.












