Contará con una inversión de 761.695 euros y será una realidad tras años de reivindicaciones vecinales.
Marratxí inicia la construcción de una nueva infraestructura clave para la gestión de residuos. El consistorio ha puesto en marcha las obras del nuevo Punt Verd municipal, que se levantará en el polígono industrial de Can Rubiol con una inversión prevista de 761.695 euros.
La instalación se ubicará en un solar municipal situado en la calle Conradors número 18, dentro del mismo polígono donde actualmente se encuentra la deixalleria del municipio.

El objetivo del proyecto es reorganizar y modernizar el sistema municipal de recogida de residuos especiales y adaptarlo a las exigencias actuales de gestión ambiental.
Mil metros cuadrados
El nuevo equipamiento ocupará un terreno de aproximadamente 1.056 m². El proyecto contempla la creación de un espacio más estructurado para la recepción y clasificación de residuos que requieren un tratamiento específico.
Entre los elementos previstos destacan:
- Zona de contenedores para diferentes tipos de residuos
- Báscula industrial para el pesaje de camiones
- Espacio cerrado para residuos peligrosos
- Edificio central de servicio
Este edificio incluirá aseos, zona de apoyo y un pequeño almacén destinado al personal encargado de la gestión de las instalaciones.
La infraestructura pretende ordenar el funcionamiento del servicio y mejorar las condiciones en las que los ciudadanos depositan residuos que no pueden eliminarse a través de los contenedores habituales.
La actuación implica en la práctica trasladar y actualizar el actual punto de recogida, situado también en el polígono de Can Rubiol.
Según fuentes municipales, la instalación existente presenta limitaciones de espacio y operatividad, lo que ha generado problemas de funcionamiento y dificultades en determinados momentos de afluencia.
El nuevo recinto busca resolver esas carencias mediante una planificación más amplia del espacio, con circuitos de acceso más claros y una distribución adaptada a la actividad del servicio.
Adaptación a la normativa de gestión de residuos
La construcción del Punt Verd responde también a la necesidad de adaptar el sistema municipal a las normativas europeas sobre tratamiento y gestión de residuos.
La normativa comunitaria exige cada vez más control sobre los puntos de recogida de residuos especiales, especialmente aquellos considerados potencialmente peligrosos.
Por ello, el proyecto incluye un espacio específico y cerrado para residuos peligrosos, una de las áreas que requiere mayor control ambiental.
La nueva instalación pretende mejorar tres aspectos clave del servicio:
- La organización del depósito de residuos
- La seguridad en el acceso de vehículos
- La capacidad futura del sistema de reciclaje
Desde el área municipal responsable del servicio se apunta que el nuevo espacio permitirá trabajar con mayor orden operativo y mejores condiciones de seguridad, tanto para los usuarios como para el personal encargado de la gestión.











