Son medidas para afrontar la crisis de precios provocada por la guerra en Oriente Próximo.
El Gobierno aprobará medidas urgentes para reducir el impacto de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo, buscando:
- Bajar precios de energía y carburantes
- Contener la inflación
- Proteger empleo y actividad económica
Las medidas anunciadas son rebajas fiscales para abaratar la factura energética y reducir costes del sistema y van directas a:
- Carburantes:
- IVA baja del 21% al 10%
- Reducción del impuesto especial sobre hidrocarburos
- Electricidad y gas:
- IVA baja del 21% al 10%
- Reducción del impuesto eléctrico (actualmente del 5%)
- Suspensión del impuesto a la producción eléctrica (7%)
Estas medidas se adoptan en un contexto de fuerte encarecimiento de los combustibles debido a la escalada del conflicto internacional, que ha tensionado los mercados energéticos. En pocas semanas, los precios de la gasolina y el diésel han subido de forma notable. Aun así, el Gobierno ha optado por una respuesta más moderada que en crisis anteriores, como la de 2022, debido a que el impacto económico es menor, existen limitaciones fiscales y la situación parlamentaria obliga a plantear medidas más contenidas.
Medidas laborales
- Prohibición de despidos por causas económicas en empresas que reciban ayudas públicas
- Inspirada en medidas aplicadas durante la crisis de Ucrania
- Busca proteger el empleo en plena incertidumbre
El paquete de medidas ha generado discrepancias dentro de la coalición de Gobierno. Al parecer, Sumar, había presionado para incluir iniciativas adicionales como la congelación de los alquileres y el control de los márgenes empresariales. Sin embargo, estas propuestas finalmente no se han incorporado al decreto, lo que ha provocado malestar entre sus ministros y ha retrasado la reunión del Consejo de Ministros.











