Se ha evitado una tragedia gracias a la actuación rápido de desalojo del inmueble.
Manacor ha vivido este martes un momento de máxima tensión y peligro. Un edificio en el carrer Alexandre Rosselló, 7 presentaba un riesgo inminente de colapso estructural, especialmente en la cubierta, que podría ceder en cualquier momento y poner en peligro vidas humanas. Por ello, el Ajuntament de Manacor ha ordenado su desalojo urgente.
Los informes técnicos de Urbanismo eran contundentes: el inmueble presenta un estado de conservación muy deficiente, con riesgo real de desprendimientos y hundimiento. La situación es especialmente crítica en la cubierta y la cornisa, cuyo fallo podría provocar un efecto en cadena afectando a todo el edificio.
El posible colapso no solo afectaría a las viviendas, sino también a los dos locales comerciales en funcionamiento en la planta baja, que registran una alta afluencia de personas, aumentando el riesgo.
Se ha otorgado un plazo máximo de 48 horas para aplicar medidas urgentes y se ha impuesto la obligación de ejecutar obras de consolidación integral.
El Ayuntamiento recuerda que mantener los inmuebles en condiciones seguras es una obligación legal. En caso de incumplimiento, se impondrán multas coercitivas reiteradas hasta que se ejecuten las actuaciones exigidas.











