Cuatro de las víctimas sufrieron roturas de huesos faciales.
La Policía Nacional ha detenido a tres hombres como presuntos autores de una cadena de agresiones violentas que deja un balance preocupante: cinco víctimas y múltiples fracturas faciales.
El origen de todo se remonta al pasado mes de julio en una discoteca de un polígono industrial. Lo que parecía una noche más terminó en violencia extrema.
Tres individuos atacaron de forma repentina a dos jóvenes:
- Uno acabó con fractura de mandíbula
- Otro, con fractura de pómulo
- Ambos, con múltiples hematomas
La escena fue caótica. Una mujer intentó mediar y también fue empujada y golpeada, sufriendo lesiones, hematomas y laceraciones.
El patrón es claro. Golpes directos al rostro. Hay cinco víctimas y cuatro de ellas con fracturas en la cara.
El Grupo de Homicidios entra en acción
La gravedad de los hechos activó al Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. Investigación a fondo. Tras meses de trabajo lograron la identificación de los agresores y realizaron un seguimiento y un cruce de datos para localizar y detener a los tres sospechosos.
Uno de los detenidos no se quedó ahí. Los investigadores le atribuyen otros dos delitos de lesiones en hechos anteriores:
- Camp Redó (diciembre): un joven con fractura nasal tras un puñetazo
- Noviembre, discoteca: otro varón con mandíbula rota tras un golpe por la espalda











