El detenido lanzó una amenaza clara: «Cuando vuelva, las cosas no van a acabar así».
La presión económica que obliga a gente de distinta condición a compartir piso lleva a situaciones cada vez más explosivas. Un violento altercado en un piso compartido de Palma ha terminado con la intervención de la Policía Local y la detención de un hombre de 63 años. El sospechoso está acusado de coacciones, amenazas y daños leves tras presuntamente encerrar con un candado a tres de sus compañeros de piso después de haberlos intimidado con un arma blanca.
Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 19 de mayo, alrededor de las 03:31 horas, en una vivienda situada en la calle Biniali. Tras recibir un aviso de emergencia a través de la Base del 092 que alertaba de un incidente en curso con arma blanca, una patrulla de la Unidad de Intervención Inmediata (UII) se desplazó rápidamente al lugar.
Al llegar al edificio, los agentes no obtuvieron respuesta en los telefonillos. Sin embargo, un hombre se asomaba por una ventana de la vivienda en conflicto y les lanzó un manojo de llaves mientras se dirigía a ellos en inglés. Gracias a esto, los policías pudieron acceder tanto al portal como al interior del domicilio.
Una vez dentro, otro inquilino de nacionalidad española admitió haber mantenido una fuerte discusión con el propietario del inmueble debido a un presunto robo en su habitación. Según la declaración del investigado, tres de sus compañeros de piso salieron en defensa del casero.
La situación escaló por completo cuando el propietario abandonó la vivienda. En ese momento, el agresor comenzó a aporrear con una navaja las puertas de las habitaciones donde se habían refugiado los otros residentes. Ante la negativa de las víctimas a salir por el miedo que tenían, el hombre colocó candados nuevos en los accesos desde el exterior, privándolos por completo de su libertad.
Los efectivos policiales exigieron al agresor las llaves para liberar a los afectados. Los agentes comprobaron que dos de las víctimas se encontraban encerradas en una habitación compartida, mientras que la tercera permanecía retenida en un cuarto individual. Los tres perjudicados confirmaron que se habían ocultado por temor y que, al intentar salir, descubrieron que estaban atrapados, por lo que llamaron urgentemente a la policía.
Tras liberar a los inquilinos, la Policía Local de Palma procedió a la inmediata detención del varón. Lejos de deponer su actitud, el arrestado se mostró desafiante ante la autoridad y manifestó haber pasado 14 años en prisión, profiriendo nuevas y graves amenazas contra sus compañeros para cuando recupere la libertad: «Cuando vuelva, las cosas no van a acabar así».
La Sala de Atestados de la Policía Local ya ha instruido las diligencias pertinentes y el detenido ha sido puesto a disposición de la Policía Nacional para el inicio del proceso judicial.










