Los agentes han efectuado dos registros donde se ha intervenido heroína, cocaína, marihuana, dinero en efectivo y se han detenido a seis persona.
El Grupo II de la UDYCO de la Policía Nacional ha desmantelado en Palma una activa organización criminal de origen nigeriano. Seis hombres han sido arrestados en el conflictivo barrio de Son Gotleu tras una investigación de varios meses que ha destapado un entramado delictivo de alta complejidad. El grupo estaba especializado en la modalidad del «telecoca», sirviéndose de métodos de reparto tan cotidianos como indetectables.
Los criminales contaban con un sistema logístico perfectamente engrasado para sortear la presencia policial. Utilizaban bicicletas eléctricas para desplazarse rápidamente por la vía pública y entregar las dosis en puntos previamente pactados con los clientes. La clave de su impunidad residía en un local que utilizaban exclusivamente como almacén central de suministro, jamás como punto de venta directo. Para mayor sofisticación, el inmueble contaba con cámaras de seguridad de videovigilancia y había sido transformado ilegalmente en cinco infraviviendas. El Ayuntamiento de Palma ya ha sido notificado ante una flagrante infracción urbanística.
El cerco policial se cerró de madrugada con un despliegue masivo en el que participaron la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y los Guías Caninos. Al verse acorralados por los agentes, los sospechosos entraron en pánico e intentaron deshacerse de las sustancias estupefacientes arrojándolas por el sumidero, una maniobra extrema que fue frustrada por los propios policías. Dos de las infraviviendas fueron registradas de forma exhaustiva de arriba a abajo.
El balance del golpe asestado por la Jefatura Superior es contundente. En el interior de las estancias se han incautado más de medio kilo de cocaína, 250 gramos de marihuana, dinero en efectivo y básculas de precisión. Sin embargo, el hallazgo más alarmante para los investigadores ha sido la incautación de 70 gramos de heroína. Se trata de un veneno cuya distribución actual es sumamente restringida y cotizada en el mercado negro, en manos de muy pocos capos. La operación supone una estocada mortal a la distribución de veneno callejero en la capital balear.










