Reventó el coche a base de pintadas y rayajos y le causó 6.000 euros en daños.
Agentes de la Guardia Civil de Santanyí han logrado poner fin a una auténtica pesadilla vecinal tras detener a un hombre de 28 años. Al arrestado se le acusa de un delito de daños continuados en un vehículo, tras haber sometido a la víctima a un acoso material sistemático que se ha prolongado durante meses.
La investigación de la Benemérita arrancó a raíz de la denuncia desesperada del perjudicado. El propietario del coche relató que, de manera reiterada y constante, su vehículo aparecía destrozado en la vía pública. El agresor utilizaba objetos punzantes y todo tipo de materiales para rayar y pintar la carrocería, ensañándose con el automóvil una y otra vez. Esta situación de vandalismo selectivo generó una honda preocupación y angustia en la víctima, no solo por el acoso, sino por el brutal impacto financiero: el valor de las reparaciones acumuladas asciende a más de 6.000 euros.
Tras recopilar indicios y realizar minuciosas gestiones de vigilancia, los guardias civiles lograron identificar al sospechoso. En el momento de la interceptación y registro, la sorpresa fue mayúscula: los agentes localizaron en el interior del coche del propio agresor material directamente relacionado con las pintadas y los destrozos. Al cruzar sus datos en la base policial, saltaron todas las alarmas; el detenido es un viejo conocido de las fuerzas de seguridad al que ya le constaban antecedentes policiales por daños y otros delitos.
El detenido fue conducido de inmediato ante la autoridad judicial competente. Dada la gravedad de los ataques y la persistencia del acosador, el magistrado ha dictado una medida contundente para proteger a la víctima, decretando una orden de alejamiento fulminante que le prohíbe aproximarse al perjudicado.










