Cazado con las pruebas en el bolsillo. Llevaba encima el mechero y el auto judicial de su puesta en libertad del día anterior.
La Policía Local de Palma detuvo el pasado 18 de junio, a las 03:45 horas, a un hombre de nacionalidad española y 56 años tras provocar un grave altercado en la calle Gabriel Alzamora. La Base del 092 activó a varias patrullas de la Unidad Nocturna (UNOC) tras recibir avisos de que una batería de contenedores de basura orgánica estaba ardiendo de forma descontrolada.
Al llegar al lugar de los hechos, los agentes comprobaron que las fuertes llamas ya habían devorado los depósitos por completo y amenazaban con calcinar dos vehículos estacionados a escasos centímetros: un turismo y un cuatriciclo ligero.
Ante el riesgo inminente de explosión o de que el fuego destruyera los automóviles, los policías locales y los Bomberos de Palma tuvieron que ejecutar una maniobra de emergencia drástica: fracturaron la ventanilla delantera derecha del coche y la delantera izquierda del cuatriciclo.
De este modo, pudieron introducirse en los habitáculos, quitar los frenos de mano y desplazar los vehículos a pulso lejos del foco de calor.
Gracias a la rapidez de la maniobra, se evitaron daños estructurales mayores, aunque el cuatriciclo ligero llegó a sufrir quemaduras en su parte trasera.
Tras extinguir por completo el fuego, los agentes localizaron a los propietarios de los coches afectados para detallarles los pasos a seguir de cara a la reclamación de los daños.
Dos delitos en 48 horas
Mientras se sofocaba el incendio, una patrulla local se entrevistó con un testigo clave que aportó una descripción física exacta del pirómano: un varón con chaqueta roja y mochila que deambulaba de forma errática y que había huido justo en el momento en que los contenedores empezaron a arder.
Los agentes organizaron una batida por las inmediaciones y lograron interceptar al sospechoso a los pocos minutos. El registro superficial de sus pertenencias destapó un panorama insólito:
Al cotejar sus datos con la central del 092, el sistema confirmó que el sospechoso tenía una orden de alejamiento en vigor que le prohibía aproximarse a menos de 500 metros del domicilio de su madre. En el momento de provocar el incendio, se encontraba a tan solo 200 metros de dicha vivienda.
El hombre fue arrestado de forma inmediata por un delito de daños por incendio y otro de quebrantamiento de condena. Tras tramitarse el caso en la Sala de Atestados municipal, el detenido y las pruebas fueron puestos a disposición de la Policía Nacional.













