Saltan un semáforo en rojo, van sin casco y huyen a la carrera.
La Policía Local de Palma ha interceptado a dos menores de edad, de 15 y 17 años, tras una persecución en plena madrugada. Comenzó con una infracción de tráfico y terminó destapando un delito de robo de vehículo.
Los hechos ocurrieron este pasado 8 de julio a las 02:20 horas, cuando una patrulla de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) circulaba por la calle General Riera. De repente, una motocicleta con dos ocupantes se saltó un semáforo en rojo a gran velocidad desde la calle Ausiàs March. Los jóvenes viajaban sin casco, y el coche patrulla se vio obligado a realizar una maniobra brusca de esquiva para evitar un accidente que habría sido fatal.
Tras esquivar el impacto por milésimas de segundo, los agentes activaron las sirenas y persiguieron a los infractores. El conductor de la motocicleta intentó escapar callejeando a toda prisa por Costa de les Germanetes y Andreu Torrens, donde finalmente quedaron acorralados por el vehículo policial.
Al verse sin salida, los dos menores adoptaron una conducta desesperada tiraron la moto al suelo en mitad de la calle y emprendieron la huida a pie a la carrera para camuflarse en la oscuridad.
Los agentes reaccionaron con rapidez y les cortaron el paso al instante, frustrando la fuga.
Al ser interrogados, el piloto de 17 años dio explicaciones evasivas, asegurando que la moto se la había prestado «el amigo de una amiga» del que no sabía ningún dato. Sin embargo, el truco no funcionó: la base de datos de la policía reveló que la motocicleta había sido denunciada como robada ante la Guardia Civil de Campos y que el menor jamás se había sacado el carnet de conducir.
La intervención policial dejó una de las anécdotas de la jornada debido al uso de las nuevas tecnologías. Al no poder localizar a la víctima por teléfono, la Policía Local de Palma utilizó las redes sociales para enviarle un mensaje directo notificándole el hallazgo.
La propietaria leyó el aviso en sus plataformas y acudió de inmediato al depósito de Sant Ferran. Aunque la moto apareció con el puente hecho en el motor y la cerradura destrozada, la mujer agradeció públicamente en internet la eficacia de los agentes.
Los padres de los menores tuvieron que acudir de madrugada a hacerse cargo de la custodia de sus hijos. El caso ya está en manos de la Fiscalía de Menores, acusando al conductor de un delito contra la seguridad vial y a ambos jóvenes de un delito de hurto de uso de vehículo a motor.











