Emboscada ciudadana que impidió a los ladrones escapar con su botín. Les cerraron el paso y lograron que no se llevasen los móviles de sus víctimas.
Los delincuentes no duermen y están siempre al acecho. Ni un baño nocturno en Palma se libra del asedio de los carteristas. Por suerte, las fuerzas del orden, con la colaboración ciudadana, están al quite para cazar a los amigos de lo ajeno. Agentes de la Policía Local de Palma han arrestado a dos jóvenes de 21 y 26 años y origen argelino tras un robo al descuido en Cala Major que terminó con una cacería improvisada a pie de playa gracias a la colaboración de vecinos y turistas.
El suceso ocurrió la noche del pasado 3 de septiembre sobre las 23:40 horas, cerca de la calle Gavina. Una pareja decidió darse un chapuzón nocturno en la orilla, pero la actitud sospechosa de dos individuos que merodeaban la zona encendió todas sus alarmas. Conscientes del peligro, entraron en el mar sin perder de vista sus pertenencias en ningún momento. Sus sospechas se confirmaron en cuestión de minutos: los dos ladrones se abalanzaron de golpe sobre la toalla, agarraron un bolso junto a dos teléfonos móviles y emprendieron una huida desesperada hacia el paseo marítimo.
Las víctimas comenzaron a gritar desde el agua solicitando ayuda inmediatamente, desencadenando una respuesta en cadena entre las personas que disfrutaban de la velada en la zona.
Varios transeúntes y bañistas se cruzaron en la trayectoria de los sospechosos, cerrándoles el paso a escasos metros del paseo peatonal para evitar su fuga. Al verse acorralados por la multitud, los delincuentes lanzaron con violencia los terminales contra la arena y tiraron el bolso a un lado buscando desvincularse del botín.
A la llegada de la Unidad Nocturna (UNOC) de la Policía Local, los sospechosos negaron rotundamente el hurto. Pese a su nula colaboración, el testimonio de las víctimas y la intervención de los testigos permitieron su detención y el posterior traspaso de las diligencias a la Policía Nacional.












