La mujer que circulaba con preferencia al volante de un cuadriciclo ligero acabó hospitalizada por un traumatismo en la rodilla.
Las imprudencias en la carretera casi siempre tienen un coste y hay suerte si solo es material. En esta ocasión, una conductora ebria provocó un choque en cadena, una visita al hospital y denuncias administrativas por conducción bajo los efectos del alcohol.
La Policía Local de Palma, a través de la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC), intervino el pasado 6 de septiembre sobre las 08:35 horas en un siniestro registrado en la intersección de la calle de Sant Leandre con la calle del Regal, desencadenado por una grave infracción de prioridad de paso.

La inspección ocular determinó que la responsable del accidente no respetó la señalización horizontal y vertical de ceda el paso mientras conducía su turismo. Al irrumpir de golpe en el cruce, arrolló a un cuadriciclo ligero conducido por una mujer que se desplazaba por la vía principal en dirección a su puesto de trabajo. La violencia del impacto provocó que el coche infractor saliera rebotado sin control hacia el margen de la calzada, terminando completamente encajonado entre una furgoneta y un coche correctamente estacionados, provocándoles importantes daños materiales.
A pesar de que la infractora aseguró a la patrulla haber frenado antes de incorporarse, los agentes la sometieron a la prueba de etilometría, arrojando una tasa positiva de 0,32 mg/l.
Por su parte, la víctima del cuadriciclo tuvo que ser evacuada por los servicios sanitarios a una clínica privada de Palma debido a un fuerte traumatismo en la rodilla izquierda. Los dos acompañantes del turismo infractor resultaron ilesos. La policía formuló las correspondientes denuncias administrativas contra la conductora por saltarse la prioridad en un cruce e incurrir en una infracción por tasa de alcohol no permitida.












