La ultra derecha denuncia el disparo del voto exterior y exige auditar el censo antes de las próximas elecciones.
Las elecciones se acercan y la tensión crece sobre el tablero político balear. La portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Manuela Cañadas, ha encendido todas las alarmas en la Cámara autonómica al denunciar un aumento sin precedentes del censo del voto exterior vinculado a las islas. Las cifras oficiales reflejan que los electores inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) han pasado de 32.842 en las elecciones generales de julio de 2023 a 40.810 en mayo de 2026. Este repentino incremento de 7.968 electores supone una subida superior al 24 por ciento en menos de tres años, situando al archipiélago a la cabeza del crecimiento porcentual del sufragio internacional en todo el territorio nacional.
Desde la formación señalan que esta alteración masiva del padrón de residentes en el extranjero no es una mera anécdota estadística, sino un factor determinante con capacidad directa para inclinar la balanza institucional tanto en las elecciones al Parlamento de las Islas Baleares como en las futuras generales. Cañadas ha argumentado que la historia electoral del archipiélago demuestra que múltiples escaños decisivos para formar gobierno se han terminado decantando por un estrecho margen de apenas un centenar de papeletas, por lo que la irrupción de miles de nuevos votantes extranjeros altera de forma drástica las dinámicas de representación.
El origen de este fenómeno se sitúa, según el grupo parlamentario, en la avalancha de expedientes vinculados a la concesión masiva de la nacionalidad española en el extranjero, un proceso que suma ya más de un millón de solicitudes tramitadas a nivel estatal y cientos de miles de nuevas altas oficiales. La portavoz parlamentaria ha sido tajante al exigir la máxima fiscalización de las actas: «La nacionalidad española no puede utilizarse como una herramienta electoral. El censo no pertenece al Partido Socialista, ni a Pedro Sánchez ni al Gobierno. El censo pertenece a los españoles y debe estar protegido frente a cualquier intento de utilización partidista».
«No estamos hablando de diez ni de cien personas. Estamos hablando de cientos de miles de posibles electores y de una operación con capacidad para influir en las próximas elecciones», ha afirmado. «¿Qué habría sucedido si Vox no hubiera acudido a los tribunales? ¿Quién habría comprobado estas inscripciones?»












