Un turista francés circulaba sobre la llanta, despidiendo humo y cuadruplicando el límite de alcohol en sangre.
La Policía Local de Palma ha investigado a un hombre de nacionalidad francesa y 38 años por un delito contra la seguridad vial tras ser interceptado circulando por la Vía de Cintura (Ma-20) bajo los efectos del alcohol y con una rueda delantera completamente destrozada.
La alerta se activó a las 18:13 horas del pasado 27 de septiembre de 2026, cuando la Base del 092 recibió la llamada de un ciudadano desesperado desde la carretera de Valldemossa, a la altura de la Universitat de les Illes Balears (UIB). El testigo alertaba de que un turismo circulaba en zigzag, con una rueda reventada y desprendiendo un fuerte olor a plástico quemado. A pesar de las señas que le hizo para que parara, el implicado ignoró los avisos.
El testimonio del conductor que presenció la escena resultó decisivo para frenar una posible tragedia. Logró adelantar al infractor para bloquearle el paso y exigirle que apagara el motor dada su evidente embriaguez. Sin embargo, el individuo desoyó la petición, se bajó del vehículo para orinar en plena vía pública y volvió a arrancar para incorporarse a la autopista Ma-20 desde la rotonda de Ocimax.
Gracias a la comunicación constante entre el testigo y la Sala del 092, la Policía Local de Palma desplegó una patrulla que dio el alto al turismo a la altura de Ocimax mientras avanzaba a duras penas por el carril derecho con la llanta al descubierto.
Al someterse a la prueba de etilometría, el hombre arrojó un resultado de 0,98 mg/l, cifra que casi cuadruplica el límite administrativo permitido (0,25 mg/l) y rebasa ampliamente el umbral fijado para la vía penal (0,60 mg/l).
La fuerza actuante le notificó su condición de investigado no detenido por un delito contra la seguridad vial. La grúa municipal retiró el coche averiado hacia el depósito de la Riera, mientras que el atestado instruido se remitió a la Sección de Instrucción de Guardia del Tribunal de Instancia.












