Más de 140 mercados de 15 comunidades autónomas están representados en METRAE, la confederación que organiza la sexta edición del congreso, la primera que se celebra en Baleares.
Los mercados municipales de abastos de toda España celebrarán en Palma los días 25 y 26 de octubre su VI Encuentro Nacional de Mercados Tradicionales. Es la primera vez que la cita, organizada por la Confederación de Mercados Tradicionales de Abastos de España (METRAE), se celebra en Baleares. La Federación de Mercados Permanentes de les Illes Balears ejerce de anfitriona y Palma toma el relevo de Valencia, sede de la edición de 2025.
El congreso llega en un momento en que los mercados de las grandes ciudades españolas viven un doble fenómeno: tienen público visitante, pero a la vez, se preguntan cómo mantener al cliente de toda la vida. Ese será uno de los temas centrales de la jornada de trabajo en el Teatre Municipal Xesc Forteza, con la mesa de debate «Ni parque temático ni museo», en la que participarán profesores universitarios, responsables municipales de comercio y directivos de la distribución mayorista de varias ciudades.
El encuentro abordará también la nutrición, la gastronomía y la digitalización como herramientas para que el comerciante tradicional gane competitividad y atraiga a clientes nuevos, y dedicará una sesión al relevo generacional en las paradas.
El lunes 26, el Ajuntament de Palma acogerá la clausura, con la entrega de los Premios METRAE a las mejores iniciativas nacionales y la lectura del «Manifiesto de Palma», el documento de conclusiones del congreso.
“El mercado no compite en precio: compite en producto, calidad y confianza”
Desde la Federación de Mercados Permanentes de les Illes Balears, su presidenta, Aina Moyà, ha asegurado que “el turista es bienvenido, pero el que sostiene el mercado es el vecino de barrio que compra cada semana. En Palma lo vemos cada día, y en Madrid, Barcelona o Valencia pasa lo mismo. Queremos saber qué están haciendo en otras ciudades para asegurar el equilibrio”.
Moyà ha señalado que “el mercado no compite en precio: compite en la calidad del producto local y en confianza. El pescadero sabe de qué barca viene lo que vende y el frutero, de qué finca. Eso no lo tiene ningún otro formato comercial, y es lo que hay que explicar mejor”.
Sobre el relevo generacional, ha apuntado que “necesitamos que los jóvenes vean en una parada un negocio con futuro. Si el congreso sirve para que salgan de aquí dos o tres ideas que funcionen, habrá valido la pena”, concluye el representante balear.










