Al presunto autor le constaba una reclamación judicial de ingreso en prisión por hechos anteriores.
La Policía Nacional ha detenido en Porto Cristo a un hombre acusado de maltratar y amenazar de muerte a su expareja. Tenía una orden judicial de ingreso en prisión por hechos anteriores y, tras su detención, ha ingresado en la cárcel en cumplimiento de dicha requisitoria.
La investigación comenzó después de que la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) y la Brigada Local de Policía Judicial de Manacor tuvieran conocimiento de las presuntas amenazas. Según la denuncia, el hombre habría contactado con la víctima desde números ocultos y otros teléfonos, pese a tener una orden de alejamiento en vigor.
55 llamadas en un breve intervalo de tiempo
Según la Policía Nacional, el presunto autor habría llamado 55 veces a su expareja en un corto espacio de tiempo. Durante esas comunicaciones, supuestamente la amenazó con agredirla y también a sus familiares.
La denuncia recoge mensajes intimidatorios en los que el hombre habría anunciado que iría a buscarla para pegarle una paliza. En otras comunicaciones, presuntamente llegó a amenazar de muerte tanto a la mujer como a otro hombre con el que supuestamente la habían visto.
También habría advertido a la víctima de que no volvería a ver a su hijo. Parte de las amenazas se habrían realizado desde un teléfono móvil que no pertenecía al presunto autor.
Tras conocer los hechos, los investigadores iniciaron las gestiones para localizar al sospechoso. La Policía Nacional recibió información de la Guardia Civil, que lo investigaba por otros hechos, sobre la posibilidad de que se encontrara en Porto Cristo, protegido por personas de su entorno.
El Grupo de Policía Judicial de Manacor organizó entonces un dispositivo de búsqueda que se prolongó durante casi una semana.
Finalmente, los agentes localizaron al hombre a última hora de la tarde del jueves. Al percatarse de la presencia policial, intentó huir a la carrera, pero fue interceptado. Según la Policía, opuso resistencia durante la detención.
El hombre tenía pendiente una requisitoria judicial de ingreso en prisión por una condena de 11 años. Tras su arresto, fue trasladado a prisión en cumplimiento de la orden judicial.











