Una vecina de la zona de Can Carbonell nos envía un par de fotos para denunciar una situación que afecta directamente a la seguridad de los peatones.
Según explica, pasea habitualmente por esta área y ha comprobado cómo las ramas de los árboles han crecido de forma descontrolada, hasta el punto de invadir por completo las aceras. A consecuencia de esta invasión de ramas dice que caminar por ellas se ha vuelto prácticamente imposible. «Hay que agacharse hasta casi reptar por algunas zonas», informa.

La duda que quiere plantear es a quién corresponde el mantenimiento y la poda de este arbolado, ya que la falta de actuación está generando un problema evidente. “No es solo una cuestión estética, es un asunto de seguridad”, resalta.
Explica que ante la imposibilidad de transitar por la acera, muchos peatones se ven obligados a invadir la calzada, con el riesgo que ello conlleva.
Pide una poda urgente que garantice el uso seguro de los espacios públicos.












