Como vecino de Marratxí creo que hay situaciones que no admiten excusas y lo que ocurre en la zona junto al área comercial de Bauhaus y Norauto es una de ellas.
La acera está literalmente destrozada. Los adoquines están hechos añicos y se convierten en una trampa mortal con tramos impracticables. Es un riesgo evidente para cualquier peatón y especialmente para personas mayores, familias con carritos o personas con movilidad reducida. No hace falta ser técnico municipal para verlo.

La solución del Ajuntament de Marratxí ha sido colocar unas vallas. Nada más. Vallas que, además, aparecen tiradas en el suelo sin fijación ni señalización clara. Una imagen que transmite abandono y dejadez.
No hablamos de una calle secundaria sin tránsito sino de una zona de gran afluencia. Decenas de vecinos y clientes pasan cada día por ese entorno comercial.
La pregunta es simple: ¿a qué se espera? ¿A que alguien sufra una caída grave? ¿A que haya lesiones?











