La Policía Nacional detiene a un hombre por no pagar el alquiler de varios vehículos y no retornarlos.
Durante semanas, todo pareció un simple retraso, un pago que “estaba en camino”. Pero tras esa apariencia rutinaria se escondía, presuntamente, un entramado de engaños cuidadosamente sostenido.
Agentes de la Policía Nacional en Palma han detenido a un hombre como presunto autor de un delito de estafa y apropiación indebida tras no pagar el alquiler de numerosos vehículos y no devolverlos dentro de los plazos acordados.
La investigación fue asumida por el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos, después de que el responsable de una empresa de alquiler de coches presentara una denuncia que encendió todas las alarmas.
Según relató a los agentes, un hombre, administrador de una corporación, comenzó a alquilar vehículos de manera reiterada. Más de una decena. El problema no fue solo que dejara de pagar. Tampoco que retrasara las devoluciones. El verdadero giro llegó cuando empezó a justificar los supuestos pagos con comprobantes falsos. Había documentos que simulaban transferencias inexistentes.
Mientras tanto, los vehículos no regresaban. La víctima explicó que el presunto autor se había apropiado ilícitamente de trece coches que había alquilado previamente. Días después, comunicó a la Policía que le habían devuelto varios de ellos. Sin embargo, cinco seguían en poder del sospechoso y ninguno había sido abonado.
Las semanas pasaba y el agujero económico crecía. En una tercera denuncia, el perjudicado informó de que otros cuatro vehículos habían sido finalmente devueltos. Aun así, uno continuaba sin aparecer. Y el dinero seguía sin llegar.
Las pesquisas policiales permitieron calcular que el perjuicio económico podría superar los 67.000 euros.
Tras diversas gestiones, los agentes lograron localizar e identificar al sospechoso el pasado miércoles. Fue detenido como presunto autor de un delito de estafa y de apropiación indebida, pero no es el único investigado.
La Policía Nacional también ha imputado los mismos delitos a una mujer que figuraba como administradora de la empresa con la que, presuntamente, se habrían cometido los hechos.
El caso continúa abierto.










