Es una medida que busca dar respuesta a las dificultades estructurales de vivir y trabajar en un archipiélago.
El sindicato ANPE ha rubricado los 2 acuerdos de Insularidad que permiten actualizar las nóminas del profesorado desde este mes de enero. Una medida largamente reivindicada tras años de protestas en Madrid y en todas las islas de la comunidad autónoma, con el objetivo de dar respuesta a las dificultades estructurales de vivir y trabajar en un archipiélago.
La organización sindical subraya que el hecho insular genera problemas persistentes. Especialmente en la cobertura de plazas y en el acceso a una vivienda que permita ejercer la profesión en condiciones dignas. Una realidad que afecta de lleno a la estabilidad del sistema educativo público.
ANPE respalda las medidas salariales planteadas y asume los acuerdos de difícil cobertura y del plus de insularidad como fruto directo de sus reivindicaciones. Protestas visibles, como las realizadas con plátanos hinchables, que sirvieron para trasladar a la opinión pública la problemática específica de Baleares.
El presidente de ANPE, Víctor Villatoro, lo resume con claridad: sin esas movilizaciones, el problema no se habría visualizado. A su juicio, el trabajo realizado junto a la plataforma UNISEP, que agrupa a los sindicatos profesionales de Baleares, ha sido intenso pero eficaz, aunque queda pendiente considerar a Mallorca como isla de difícil cobertura.
El sindicato defiende seguir avanzando para hacer la profesión docente más atractiva para los 16.000 educadores que ejercen en la escuela pública. El objetivo es prestigiar la figura del profesorado y garantizar la cobertura de sustituciones, evitando que ningún alumno se quede sin docente.
En relación con el Régimen Especial de Baleares, ANPE considera que la “factura de la vida en Baleares” no debe recaer únicamente en los recursos autonómicos. Reclama un reparto justo desde Madrid para asegurar una educación en igualdad con el resto del Estado.










