ARCA reclama una protección firme del patrimonio de Mallorca frente al avance desordenado de los parques fotovoltaicos.
La entidad patrimonialista ARCA (Associació per a la Revitalització dels Centres Antics) ha presentado alegaciones a la modificación del Pla Territorial Insular (PTI) de Mallorca para regular la instalación de parques fotovoltaicos de menor extensión. La asociación denuncia una permisividad excesiva en el despliegue de energías renovables en suelo rústico, alertando de sus impactos negativos sobre el paisaje, el patrimonio histórico y el territorio.
Energía renovable sí, pero con planificación y límites
Desde ARCA se insiste en que la transición energética es imprescindible, pero debe hacerse de forma ordenada, equilibrada y respetuosa con el entorno. Denuncian que el actual despliegue de infraestructuras fotovoltaicas se está realizando sin criterios claros de necesidad, impacto ni límites de generación o consumo, lo que abre la puerta a la destrucción irreversible de paisajes emblemáticos y bienes culturales, muchos de ellos aún no catalogados.
“El paisaje es un activo económico de primer orden. No podemos permitirnos destruirlo sin una planificación adecuada”, señala ARCA.

En este sentido, la entidad ha solicitado una moratoria en nuevas instalaciones solares hasta que se revisen y actualicen tanto el Pla Director Sectorial como el Pla d’Energia, instrumentos clave para ordenar el modelo energético insular.
Propuestas concretas de ubicación y exclusión
ARCA propone restringir las nuevas plantas fotovoltaicas a entornos urbanos o industriales, y pide excluir expresamente las siguientes zonas:
- Explotaciones agrarias preferentes.
- Suelo rústico protegido, áreas naturales y zonas de transición.
- Zonas arqueológicas, etnológicas o culturales, estén declaradas o no, como casas de payés, sínies, torres de defensa, conjuntos y monumentos históricos, jardines o yacimientos paleontológicos.
Además, reclaman medidas preventivas y de garantía para los promotores, como:
- Fianzas económicas para cubrir la retirada de materiales obsoletos o contaminantes.
- Compromisos de no uso de agua potable para la limpieza de paneles.
- Obligación de restaurar el estado natural de la finca tras el cese de actividad.
Mejorar los estudios de integración paisajística
Otra de las reclamaciones clave de ARCA es que los Estudios de Integración Paisajística (EIP) se regulen y amplíen correctamente. Consideran que estos estudios deben proteger no solo los bienes declarados, sino también aquellos que, por su historia, valor paisajístico o significado social, merecen ser preservados aunque aún no estén oficialmente catalogados.
Solicitan que los EIP estén sometidos a información pública y cuenten con informe municipal vinculante, para garantizar la participación ciudadana y la transparencia.
Rechazo a los macroproyectos eólicos
Por último, ARCA también pide eliminar la promoción de grandes instalaciones eólicas, como parques o largas filas de aerogeneradores, cuya implantación puede resultar tan o más lesiva para el paisaje que los parques solares.
“La planificación energética está llegando tarde, mal y de forma insuficiente. Es urgente proteger de manera efectiva el suelo agrícola, el paisaje y el patrimonio cultural de Mallorca”, concluyen desde ARCA.












