Reivindican coordinación real, recursos suficientes y participación efectiva de las comunidades autónomas.
Baleares mueve ficha en Madrid. El Govern ha participado en una reunión clave con todos los directores generales y responsables autonómicos en materia de costas para fijar una estrategia común ante la falta de convocatoria del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y ante el inicio del procedimiento estatal para modificar el Reglamento de Costas.
Sobre la mesa, una reivindicación clara: coordinación real, recursos suficientes y participación efectiva de las comunidades autónomas en cualquier reforma normativa que afecte directamente a la gestión del litoral.
La directora general de Costas y Litoral, Xima Ferrer, ha representado a Baleares en este encuentro. Su mensaje ha sido directo. Es necesario establecer mecanismos de cooperación institucional que no se queden en el papel. Y es imprescindible que las comunidades tengan voz propia en las decisiones que impactan en su costa.
La reunión da continuidad al encuentro celebrado en julio de 2025 en Valencia. Entonces, seis comunidades autónomas con litoral —que representaban más del 80 por ciento de la costa española— acordaron una estrategia común ante lo que consideraban una interpretación restrictiva de la Ley estatal de Costas, así como ante la falta de inversiones y coordinación por parte del Estado. Esta vez han participado todas las comunidades con litoral. El frente autonómico se amplía.
Durante la sesión, las comunidades han compartido su diagnóstico. Han analizado la tramitación de expedientes. Han abordado la aplicación de deslindes. Han señalado el uso de instrumentos que, según han expuesto, limitan su autonomía de gestión. También se ha tratado la aplicación y gestión del canon del dominio público marítimo-terrestre. Y se ha abierto el debate sobre una posible modificación de la Ley de Costas con una visión más ajustada a la realidad territorial de cada comunidad.
Baleares ha puesto el foco en un punto sensible. El traspaso de competencias en gestión del litoral se produjo sin la dotación suficiente de recursos humanos y económicos. Un dato clave si se tiene en cuenta la magnitud del reto: más de 1.500 kilómetros de costa en el archipiélago. Gestionar esa extensión requiere medios. Y planificación.
La posición balear es firme. Cualquier reforma del Reglamento de Costas debe contar con la participación activa de las comunidades autónomas, especialmente de aquellas que ya ejercen competencias en gestión del litoral. No se trata solo de forma. Se trata de fondo. De quién decide y con qué herramientas.












