Septiembre deja unas reservas hídricas del 44 por ciento en Baleares con Artà y Eivissa en alerta.
Baleares cerró el mes de septiembre con unas reservas hídricas al 44 por cierto. Esto supone una ligera mejora respecto al 41 por ciento del mes anterior, según los últimos datos de la Dirección General de Recursos Hídricos y la AEMET. Sin embargo, dos zonas clave del archipiélago, Artà y Eivissa, han entrado en escenario de alerta, lo que refleja la desigual evolución de los recursos según la zona.
Por islas, Mallorca ha subido del 43 por ciento al 45 por ciento, Menorca del 34 por ciento al 41 por ciento, mientras que Eivissa ha descendido del 27 por ciento al 26 por ciento. Solo Formentera se mantiene en escenario de normalidad. En cambio, seis unidades de demanda (UD) se encuentran en prealerta, y tres –Es Pla, Artà y Eivissa– ya están oficialmente en alerta.
Clima muy cálido y lluvias desiguales
El mes de septiembre ha sido muy cálido en todas las islas, con una temperatura media de 23 ºC y una anomalía térmica positiva de +1 ºC respecto a la media histórica. Aunque esta circunstancia podría haber aumentado la evaporación, las lluvias de final de mes han evitado un mayor deterioro de las reservas.
En cuanto a las precipitaciones, el mes ha sido normal en términos generales, con 67 litros por metro cuadrado, ligeramente por encima de los 61 l/m² habituales. La distribución, sin embargo, ha sido dispar:
- Mallorca, dentro de la normalidad (58 l/m² frente a 66 l/m²).
- Menorca, seca (43 l/m² frente a 59 l/m²).
- Eivissa y Formentera, muy húmedas, con registros de 150 l/m² y 121 l/m², respectivamente.
El porcentaje de precipitación interanual se sitúa en el 96 % a nivel balear, con Pitiusas por encima de la media (107 %), mientras que Menorca se queda en el 88 %.
Mejora tímida
El índice global de la Demarcación Hidrográfica de Baleares se sitúa en 0,337, por debajo del 0,365 registrado hace un año. A pesar de la mejora puntual de septiembre, el dato refleja una tendencia más seca en comparación con los últimos años.
Según las previsiones, si el otoño mantiene un patrón habitual de lluvias, las reservas podrían aumentar durante octubre. Sin embargo, se insiste en la vigilancia activa en las zonas en alerta, especialmente en Artà y Eivissa.










