En los ocho primeros meses del año han llegado a las costas baleares 4.895 personas migradas en situación irregular, de las cuales más de 350 son menores no acompañados.
El Govern ha solicitado al Ministerio de Infancia y Juventud acogerse a la figura de contingencia migratoria con un objetivo claro: paralizar el traslado de menores no acompañados desde otras comunidades autónomas.
La petición se produce en un contexto crítico. En lo que va de año han llegado a las costas baleares 4.895 personas en situación irregular, de las que más de 350 eran menores sin familia. Estos jóvenes han pasado a ser tutelados por los consells insulares, lo que ha desbordado la capacidad del sistema de protección.
Actualmente, en Baleares se tutelan 694 menores migrantes no acompañados, cuando el Real Decreto 743/2025 marca una capacidad ordinaria de 406 plazas. Esto significa que dos de cada tres menores bajo tutela en las islas son migrantes y que el sistema soporta una sobresaturación superior al 1.000%.
La vicepresidenta y consellera de Presidencia, Antònia Estarellas, advirtió que “la imposición de derivaciones sin apoyo, diálogo ni consenso supone un riesgo directo tanto para los menores como para la sostenibilidad del sistema”.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo balear ha puesto en marcha una ofensiva legal. La Abogacía autonómica ha presentado ya un recurso ante el Tribunal Supremo contra el Decreto 658/2025, de 22 de julio, y trabaja en otro contra el Real Decreto 743/2025, de 26 de agosto. Estas acciones se suman al recurso interpuesto en marzo contra el Real Decreto-ley 2/2025, actualmente admitido a trámite en el Tribunal Constitucional.
El Govern insiste en que seguirá utilizando todas las vías jurídicas y políticas disponibles para defender el interés superior del menor y la viabilidad del sistema de protección en las islas.













