Fin de la pesadilla de los taxistas de Palma con su detención por la Policía Nacional.
La Policía Nacional ha puesto fin a la pesadilla de un sector que se sentía en la diana. Un hombre de origen español, con el historial cargado de antecedentes, ya ha sido enviado a prisión provisional tras protagonizar una serie de asaltos salvajes a punta de cuchillo contra taxistas de Palma.
El modus operandi del depredador era un plan trazado con sangre fría. Solicitaba el servicio en puntos calientes como la calle Aragón o el Paseo Marítimo. El destino final siempre era el mismo: las inmediaciones del poblado de Son Banya. Allí, donde la luz escasea y la ley a veces se diluye, sacaba el acero. «No llames a la policía, tengo tu número».
El primer golpe se produjo el 9 de marzo y fue de una crueldad psicológica extrema. Tras amenazar a una taxista con una navaja, el tipo soltó una frase que hiela la sangre: «Mejor no llames a la policía que tengo tu número, lo siento estoy mal». Un cínico «lo siento» mientras le arrebataba la recaudación de toda una jornada de trabajo.
Apenas una semana después, la delincuente volvió a atacar. Esta vez, a las 04:30 de la madrugada. Al llegar al poblado, el sujeto se negó a pagar y hundió un cuchillo de grandes dimensiones en el costado del conductor. La exigencia era clara: todo el botín o correría la sangre.
El Grupo de Policía Judicial de Playa de Palma no ha descansado hasta dar con él. Gracias a una investigación quirúrgica y un dispositivo de vigilancia implacable, los agentes lograron cazar al sospechoso el pasado viernes. La justicia, esta vez, ha sido rápida: ingreso en prisión inmediato.











