Una mujer reconoce haber falsificado una tarjeta PMR para aparcar en plazas reservadas en Palma.
La Policía Local de Palma ha abierto diligencias contra una mujer alemana de 36 años como presunta autora de un delito de falsedad en documento oficial. Lo han hecho tras detectar que utilizaba una tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR) manipulada para estacionar en una plaza reservada.
La investigación, que se ha prolongado durante varias semanas debido a las comprobaciones realizadas con autoridades alemanas, concluyó con un informe pericial que confirmó la falsedad del documento y su capacidad para inducir a engaño.
Los hechos se remontan al 22 de abril, cuando una patrulla del Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP) localizó un turismo estacionado en una plaza reservada para personas con movilidad reducida en el aparcamiento de un centro comercial de la calle General Riera.
Los agentes observaron que la tarjeta expuesta en el salpicadero presentaba claros indicios de haber sido manipulada, con bordes irregulares y señales propias de una impresión doméstica.
Tras localizar a la conductora, inspeccionaron el documento y comprobaron varias anomalías. El anverso y el reverso estaban impresos en dos hojas distintas introducidas en una funda de plástico, cada una correspondiente a un ayuntamiento diferente de Alemania.
Además, la tarjeta contenía faltas de ortografía en su traducción al castellano, no figuraba el nombre del beneficiario, uno de los sellos estaba impreso en lugar de estampado y la fecha de caducidad aparecía escrita a mano con la indicación de «indefinida».
En un primer momento, la conductora aseguró desconocer que no podía utilizar la tarjeta y responsabilizó a su padre de su origen.
Sin embargo, cuando los agentes le advirtieron de que esa versión podría implicar responsabilidades penales para su progenitor, la mujer acabó reconociendo que había sido ella quien había elaborado e impreso el documento falso.
La tarjeta fue intervenida de forma inmediata.
Para confirmar la autenticidad de la tarjeta, la Policía Local inició una investigación que incluyó contactos con los dos ayuntamientos alemanes cuyos datos aparecían reflejados en el documento.
Ambas administraciones respondieron que nunca habían expedido autorizaciones con esas características ni con una validez indefinida. También confirmaron que ni la numeración de la tarjeta ni la identidad de la supuesta titular figuraban en sus registros.
Un informe pericial confirmó la falsedad del documento
Con el objetivo de reforzar la investigación, la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC) elaboró un informe pericial de documentoscopia.
El análisis técnico concluyó que la tarjeta había sido confeccionada a partir de dos impresiones independientes y certificó que presentaba una elevada capacidad para inducir a error tanto a los cuerpos policiales como a cualquier ciudadano.
Una vez finalizadas todas las comprobaciones y recibido el informe pericial, la mujer fue citada en dependencias policiales como investigada no detenida por un presunto delito de falsedad en documento oficial.
Asistida por su abogado, se acogió a su derecho a no declarar. Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial, que será la encargada de determinar las posibles responsabilidades penales derivadas del caso.











