Batalla de restaurantes vuelve con más fuerza, más emoción y un Chicote dispuesto a desafiar a todos los cocineros del país.
Vuelve ‘Batalla de restaurantes‘, el formato que combina emoción, estrategia y cocina con la maestría televisiva de Alberto Chicote. En esta tercera temporada, el reto se multiplica: diez nuevas ciudades y cuarenta restaurantes compiten por conquistar el título de mejor restaurante de su región y hacerse con los diez mil euros de premio.
El formato mantiene su esencia: los propietarios de cada establecimiento valoran a sus rivales del mismo territorio. Cada plato, cada detalle del servicio y cada experiencia se puntúan de cero a diez en seis categorías esenciales. Pero esta vez, el resultado puede cambiar en el último segundo: el voto de Chicote tiene el poder de confirmar o derrumbar cualquier clasificación.
La gran revolución de esta edición llega de la mano del propio chef: los “tenedores amarillo y rojo”, dos nuevas herramientas que premiarán la excelencia o penalizarán a quienes no cumplan las normas. Un giro que promete tensión, sorpresa y justicia a partes iguales.
En su primer viaje de temporada, este martes a las 23.45 horas, Chicote aterriza en Tarragona, una costa donde el mar y la tradición se funden en un solo sabor: el suquet de pescado. Este guiso, nacido entre redes y barcas, será el plato estrella con el que se medirán los aspirantes.

El recorrido arranca en Cambrils, con dos propuestas opuestas pero apasionadas: Macarrilla Restaurant, de Xavi Martí, y Cal Tendre, de Damià Capafons. En la ciudad de Tarragona, el chef visita El Trull, el proyecto de Jorge Piera, para terminar en Creixell, en Salioli, el restaurante que dirige Adrián Gómez. Cuatro cocinas, cuatro visiones y una misma ambición: demostrar que su suquet es el mejor de la costa.










