Virginia Pericàs al frente de la nueva junta que pone sobre la mesa sus estrategias de trabajo.
Coalició Per Mallorca ha constituido oficialmente su comité en Palma ante un centenar de simpatizantes que huelen a cambio.
La maquinaria ya está en marcha. Con Virginia Pericàs al frente de la nueva junta, el proyecto busca romper el bipartidismo tradicional con una receta clara: proximidad y mallorquinismo. La nueva ejecutiva asume el mando en un momento crítico para la ciudad, con el objetivo de convertir la indignación vecinal en una estructura política sólida.
El nuevo comité nace con el punto de mira puesto en los problemas que quitan el sueño a los residentes:
- Crisis de la vivienda: soluciones reales para que los palmesanos no sean expulsados de su ciudad.
- Presión turística: un equilibrio necesario para recuperar la calidad de vida.
- Movilidad y sostenibilidad: una ciudad que funcione para quien vive en ella, no solo para quien la visita.
Pericàs no estará sola en esta travesía. Le acompaña un equipo de nombres propios que ya suenan en los mentideros políticos: Maria Martínez Barceló como co-coordinadora, flanqueada por las voces de Maria Pascual, Joan Miralles y Noèlia Marín en la portavocía. Un bloque compacto que completa la estructura con Catalina Barceló y Joan Josep Pascual.
«Palma es la llave», aseguran desde Coalició Per Mallorca. El mensaje es potente y directo: frente a políticas dictadas desde lejos, proponen una alternativa centrada en el territorio. Este movimiento no es solo una expansión territorial; es el primer paso de una estrategia que pretende disputar cada voto en los barrios, desde la periferia hasta el centro histórico.











