Las llegadas de menores migrantes se disparan un 620 por ciento en Mallorca y el Consell exige la intervención urgente del Gobierno.
El Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) está desbordado. El Consell de Mallorca ha confirmado que custodia y tutela actualmente a 503 menores migrantes no acompañados, rebasando por primera vez en la historia de la red insular la barrera de los 500 expedientes simultáneos.
La llegada de niños y adolescentes sin referentes familiares ha experimentado una fuerte aceleración durante las últimas semanas, contabilizándose la entrada de 226 menores en lo que va de 2026. Esta cifra consolida el repunte migratorio del ejercicio anterior y supone un incremento del 625 por ciento en la llegada de menores en comparación con los registros de 2019.
El presidente del IMAS y conseller de Bienestar Social, Guillermo Sánchez, ha calificado los datos de «alarmantes» y ha asegurado que las estructuras de acogida se encuentran en una fase de saturación crítica. Según el responsable insular, los centros específicos soportan actualmente niveles de sobreocupación que rebasan el 1.000 por ciento de su capacidad ordinaria. La intensificación de la ruta del Mediterráneo occidental ha situado a las Islas Baleares al frente de las llegadas irregulares en el conjunto nacional, desplazando la presión asistencial que históricamente sufría el archipiélago canario y dejando al límite la operatividad de los profesionales del área de protección de menores.
Exigen recursos y competencias al Gobierno central
Ante la gravedad del escenario, la institución insular ha vuelto a reclamar la implicación inmediata del Ejecutivo nacional.
El IMAS remarca que la política migratoria y el control de fronteras corresponden de forma exclusiva a la Administración Central, por lo que exigen una financiación extraordinaria y la asignación de nuevos recursos para afrontar la crisis.
Guillermo Sánchez ha querido poner en valor la dedicación extrema de los educadores y trabajadores del IMAS, quienes sostienen la red de acogida en condiciones de enorme dificultad para mantener una atención digna a los tutelados.
Desde la institución insular advierten de que Mallorca no puede seguir asumiendo en soledad todo el peso asistencial de la ruta migratoria y exigen decisiones políticas y un reparto equitativo entre comunidades de forma urgente.











