Colapso letal en una vivienda de Manacor que provoca que un joven de 18 años muera atrapado bajo los escombros.
Madrugada dramática en Manacor. A las 5.12 horas, una llamada de emergencia alertó del hundimiento parcial de un edificio residencial. En su interior, una familia dormía ajena a lo que estaba a punto de ocurrir.
Hasta el lugar se desplazaron de inmediato efectivos del parque de Bombers de Manacor y Llucmajor, con la intervención de un sargento y dos técnicos. El escenario que encontraron fue devastador. El forjado de una habitación de un inmueble de planta baja más dos alturas se había desplomado de forma repentina.
El colapso comenzó en la parte superior del edificio. El forjado correspondiente a la cubierta plana cedió y cayó sobre la planta inferior. El impacto no se detuvo ahí. La caída afectó a otra estancia de la vivienda, provocando un efecto en cadena dentro del inmueble.
La casa, de dos alturas, estaba ocupada por cuatro miembros de la misma familia. Los padres y sus hijos dormían en el momento del siniestro. Por causas que ahora se investigan, la estructura del techo de la planta superior se vino abajo y atravesó los dormitorios de los jóvenes, que quedaron sepultados bajo los restos del forjado.
La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata. Se desplegó un amplio operativo en la zona con la presencia de bomberos, agentes de la Policía Nacional, Policía Local y varias ambulancias.
Los bomberos lograron rescatar a los dos hermanos que habían quedado atrapados bajo los escombros. Una intervención compleja, marcada por la tensión y la urgencia. Sin embargo, tras ser extraído al exterior, nada se pudo hacer por salvar la vida del mayor de ellos. Tenía 18 años.










