De morder a un policía a intentar un atraco sangriento, así es el violento historial de una delincuente atrapada en Bons Aires.
Una mujer de 38 años ha protagonizado una intensa secuencia delictiva en Palma. En un alarde de reincidencia y agresividad, ha sido detenida en dos días consecutivos por la Policía Local de Palma, dejando a su paso agentes heridos y víctimas aterrorizadas en distintos puntos de la ciudad.
Todo comenzó el 25 de abril en un supermercado de Bons Aires. Un agente fuera de servicio detectó a la sospechosa intentando saquear productos por valor de casi 200 euros. Al intervenir, la situación se tornó dantesca: la mujer arremetió contra el oficial con una violencia extrema, empleando mordiscos, patadas y cabezazos. Tras ser reducida por unidades de refuerzo (UMOT y USEI), la detenida llegó incluso a autolesionarse golpeándose la cabeza contra el suelo.
Apenas puesta en libertad, la historia se repitió con tintes más oscuros. Menos de 24 horas después, la barriada de La Soledad se convertía en un campo de batalla. La misma mujer abordó a un hombre en plena calle para robarle la cartera. Ante la resistencia de la víctima, la agresora le propinó varios puñetazos y comenzó a lanzarle macetas, destrozando el mobiliario urbano y causando heridas sangrantes al afectado.
La escena que encontraron los agentes de la USEI parecía de película: restos de cerámica por el suelo y la víctima atrincherada en un edificio, empuñando un cuchillo para evitar ser linchado por la mujer. Aunque ella intentó engañar a la patrulla alegando una disputa por impago, los testigos confirmaron el intento de robo con violencia.
Tras este segundo episodio de brutalidad, la Policía Local procedió a su arresto inmediato por lesiones y resistencia grave. La detenida ya ha sido traspasada a la Policía Nacional para su puesta a disposición judicial.










