La presunta autora de los hechos acababa de salir de prisión por cometer el mismo delito en anteriores ocasiones.
La Policía Nacional ha detenido en Palma a una mujer española por un presunto delito de estafa, otro de amenazas y un quebrantamiento de medida judicial. La arrestada acababa de salir de prisión por hechos similares, y en apenas 20 días volvió a actuar con un modus operandi tan elaborado como repetido.
La investigación, desarrollada por el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos, comenzó tras la denuncia de varios establecimientos. Todos coincidían en un patrón: la sospechosa realizaba transferencias falsas para pagar bienes y servicios que ya había consumido.

Tres hoteles de lujo y varias tiendas, entre las víctimas
Entre los negocios afectados figuran tres hoteles de cinco estrellas, donde habría estafado unos 5.200 euros. También engañó a una tienda de accesorios para animales y a otros comercios, hasta alcanzar un perjuicio total cercano a los 6.500 euros.
En uno de los hoteles, al no recibir el pago, el establecimiento retuvo las pertenencias de la mujer. Su reacción fue inmediata: amenazó a un trabajador, asegurando que, si no entregaban los objetos a su pareja —a quien describió como “muy agresivo”—, “tendrían problemas”.
Un perfil reincidente con un método bien definido
Los agentes confirmaron que la detenida había cometido varias estafas en distintos municipios de Mallorca en los últimos años. De hecho, antes de esta última oleada de delitos, acababa de salir de prisión por hechos idénticos.
Su método, bien estudiado, pasaba por ganarse la confianza de las víctimas. Vestimenta cuidada, conversación fluida y apariencia de alto poder adquisitivo. Cuando llegaba el momento de pagar, alegaba problemas con las tarjetas de crédito y proponía una transferencia bancaria.
Una venta que el comercio no quería perder.
Una confianza que la mujer sabía cómo despertar.
La transferencia, sin embargo, se realizaba en modo diferido. El dinero nunca llegaba a su destino, pero sí la captura de pantalla que ella mostraba como supuesto comprobante de pago. Era suficiente para cerrar la operación… y marcharse.
Quebrantamiento de medida judicial
La mujer también ha sido detenida por quebrantar una orden de la autoridad judicial que le prohibía acercarse a cualquier establecimiento no alimentario a menos de 100 metros. Una prohibición que siguió incumpliendo durante todo su recorrido delictivo.
Por ahora, hay seis víctimas identificadas, aunque los investigadores no descartan que aparezcan más en los próximos días.
La investigación sigue abierta.










