El robo violento a unos narcos en Palma que terminó del peor modo posible.
La Policía Nacional ha detenido a una pareja (hombre y mujer) acusada de un delito de tráfico de drogas tras intervenir en su domicilio cerca de seis kilos y medio de sustancias estupefacientes. La intervención no fue producto de un registro rutinario, sino del resultado imprevisto de un “vuelco” —un atraco a mano armada entre bandas rivales para robar el botín—.
Los hechos se desencadenaron la madrugada del pasado sábado en las inmediaciones de la calle General Riera. Varios encapuchados armados tendieron una emboscada al morador de la vivienda en el propio ascensor del edificio. Tras propinarle una salvaje paliza a culatazos en la cabeza para arrebatarle las llaves, los asaltantes lograron acceder a la fuerza al interior del inmueble.
Los gritos de la víctima y el alboroto alertaron a los vecinos, que llamaron de inmediato a los servicios de emergencia. La presión vecinal hizo que los atracadores huyeran a la carrera antes de que llegaran las autoridades.

Una patrulla de la Policía Local de Palma fue la primera en llegar al lugar. Al entrar en el piso para socorrer a los agredidos, los agentes se topó con una escena sacada de un thriller de acción: manchas de sangre por el suelo, restos de drogas a la vista y varias armas.
Ante la gravedad del hallazgo, se requirió la presencia del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional, que asumió el control de la situación. Para sorpresa de las patrullas, uno de los propios moradores terminó entregando voluntariamente una maleta repleta de sustancias ilegales.
El Grupo II de Estupefacientes de la Policía Nacional tomó las riendas de la investigación y ejecutó un registro minucioso de la vivienda. Escondidos en uno de los dormitorios, los investigadores hallaron el grueso del almacén.
En total, los agentes incautaron 6,46 kilos de droga, entre los que se encontraban cocaína y heroína de gran pureza, metanfetamina y MDMA, tussi (la conocida «cocaína rosa»). Además había dinero en efectivo, cuatro teléfonos móviles y un fusil de asalto de aire comprimido.
Tras ser trasladados y atendidos en un centro hospitalario por las graves brechas sufridas en la cabeza, el hombre y la mujer fueron detenidos de forma inmediata. La investigación policial continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas para dar con la banda de encapuchados que ejecutó el asalto.











