La víctima sufrió una rotura del pómulo, de la nariz y una contusión ocular.
La Policía Nacional ha detenido en Palma a uno de los presuntos autores de un salvaje robo con violencia que dejó a un ciudadano al borde de la tragedia. La historia se remonta a principios de abril, cuando la víctima vivió el que debía ser el mejor día de su vida: ganar un premio de 8.000 euros en efectivo en un conocido salón de juegos de la capital balear. Lo que no sabía era que sus movimientos estaban siendo vigilados por ojos depredadores.
Emboscada sangrienta camino al banco
El dinero fresco atrae a las hienas. Cuando el hombre se dirigía confiado a una sucursal bancaria para ingresar el botín, tres individuos le cortaron el paso. No hubo advertencias, ni amenazas previas; pasaron directamente a la violencia más salvaje. Los asaltantes comenzaron a golpearle la cara con un objeto contundente con un único objetivo: arrebatarle la cartera con los 8.000 euros, su teléfono móvil y toda su documentación. La agresión fue de tal saña que la víctima sufrió la rotura del pómulo, de la nariz y una grave contusión ocular.
Tras semanas de complejas pesquisas en un entorno hostil, el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Distrito Centro logró poner cara y nombre al ejecutor principal de la paliza. El sospechoso, sabiéndose buscado, se había esfumado por completo, lo que obligó a emitir una orden de busca y captura. El cerco se cerró el pasado viernes cuando agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) cazaron al prófugo escondido en el barrio de Son Gotleu. El detenido ya duerme en los calabozos, pero la investigación sigue abierta de par en par: la Policía no parará hasta localizar y poner entre rejas a los otros dos peligrosos cómplices que participaron en la emboscada.










