Caminaban tras su víctima y la dejaron KO en el suelo. La Policía Nacional ha dado con la peligrosa pareja acusada de robos violentos en Palma.
La Policía Nacional en Palma ha arrestado a un hombre y a una mujer como presuntos autores de un delito de robo con violencia tras golpear salvajemente en la cabeza a una viandante hasta dejarla inconsciente en la vía pública para arrebatarle todas sus pertenencias. El ataque se produjo cuando la víctima caminaba por las inmediaciones de la Plaza del Olivar y se percató de que dos conocidos de la zona la seguían a corta distancia. Sin mediar palabra, los agresores la abordaron por la espalda con un impacto de extrema violencia, provocando que la mujer se desplomara en la acera sin conocimiento y despertara horas después ingresada en el hospital sin sus objetos de valor.
La resolución del caso arrancó de la forma más insólita al día siguiente de la agresión. La propia víctima, tras recibir la alta médica, caminaba por las inmediaciones de Plaza España cuando reconoció a uno de sus atacantes e informó de inmediato a una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano. Los agentes interceptaron al sospechoso en el acto y, tras constatar los hechos denunciados y la identificación aportada, procedieron a su arresto pese a las tajantes negativas del implicado.
La operación policial se completó durante la madrugada posterior en la calle Manacor, donde los efectivos de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana localizaron y apresaron a la segunda sospechosa. Sobre la mujer pesaba además una orden de búsqueda por una espiral delictiva cometida esa misma semana. Días antes había perpetrado un robo con violencia en un comercio al ser sorprendida sustrayendo productos, momento en el que esgrimió un destornillador para amenazar de muerte a la dependienta antes de que esta activara el botón de atraco. Apenas unas horas después, la misma arrestada irrumpió en un hotel del centro de Palma e intentó colarse en las habitaciones; al ser requerida por el personal de recepción, sacó una navaja de grandes dimensiones para amedrentar a los trabajadores antes de darse a la fuga. La detenida suma ya cargos por dos robos violentos y amenazas graves.












