Conducción temeraria en Palma con excusas varias para tratar de evitar las sanciones de la Policía Local.
Sacarse el carné de conducir parece para cada vez más gente un trámite sin importancia. Conducir sin haber tocado un manual de autoescuela en su vida se está convirtiendo en una peligrosa práctica en Palma. En apenas diez minutos, los controles preventivos de la Policía Local de Palma cazaron a dos jóvenes circulando sin carné en un claro desprecio por la seguridad vial.
A las 20:30 horas, en el corazón de Camp Redó, los agentes del equipo ECOP daban el alto a un turismo. Al volante, un joven español de 22 años. Al pedirle los papeles, el silencio revelaba que no tenía licencia. La base de datos de la DGT confirmaba que jamás había obtenido el carnet. Lo más indignante: el coche era de su padre, quien se personó en el lugar alegando que su hijo se lo había llevado sin permiso. Una excusa que no evitó la denuncia administrativa para el progenitor.
Sin tiempo para que la patrulla terminara el atestado, a las 20:40 horas, el grupo GAP interceptaba una motocicleta en la Porta de Sant Antoni. Esta vez, un joven peruano de 20 años repetía la jugada. Circulando sin carné y con la moto «prestada por un amigo».
La Policía Local ha citado a lo dos muchachos para juicios rápidos ante la Sección de Instrucción de Guardia. Se enfrentan a delitos contra la seguridad vial que pueden manchar sus expedientes de por vida.
Pero el castigo no se queda solo en el conductor. Los titulares de los vehículos —el padre y el amigo— han recibido denuncias administrativas. La ley es clara: si dejas tu vehículo a alguien que no puede conducirlo, eres responsable de alimentar el caos.











