Dos detenidas por la Policía Nacional por agredir al personal del supermercado al ser descubiertas robando.
La violencia cada vez es más frecuente en muchos sucesos en Mallorca. Lo que empezó como un intento de robo común en un supermercado de Manacor terminó en un escenario de auténtico pánico. Dos mujeres jóvenes, lejos de amedrentarse al ser descubiertas, decidieron que la violencia era su única salida.
«Os vamos a cortar las piernas». Esa fue la escalofriante promesa que lanzaron a los trabajadores del establecimiento. Según fuentes policiales, la tensión estalló el pasado martes por la tarde. Las empleadas del local, cumpliendo con su deber, detectaron que las sospechosas ocultaban productos bajo sus chaquetas. La respuesta no fue el arrepentimiento, sino el ataque. Arañazos, empujones y erosiones. El personal del súper se convirtió en el primer blanco de una furia irracional.
Desprecio absoluto a la autoridad. Cuando las patrullas de la Policía Nacional llegaron al lugar, el ambiente era irrespirable. Los insultos volaban. Las amenazas de muerte eran constantes: «Vamos a volver y os vamos a arrancar la cabeza».
Pero lo peor estaba por llegar. Mientras los agentes intentaban poner orden, las mujeres empezaron a «soltar» el botín. Como si el suelo pudiese tragarse las pruebas, los objetos sustraídos caían de sus ropas. Lejos de deponer su actitud, arremetieron contra los uniformados. No hubo respeto por la placa, sino forcejeo, resistencia y, lamentablemente, lesiones para uno de los agentes.
La intervención se saldó con la detención inmediata de ambas. Los cargos pesan como el plomo: robo con violencia, atentado a agente de la autoridad, amenazas y lesiones. Ya no es solo el valor de lo robado. Es la degradación de la convivencia que estamos viviendo. Es el miedo de un trabajador que sale a ganarse el pan y se encuentra con la sombra de la agresión.











