Para frenar a la Policía Nacional llegaron a amenazar con colocar al menor detrás de la puerta.
Máxima tensión en Santa Catalina con un nuevo episodio de violencia, delincuencia y okupación en Palma. La Policía Nacional ha detenido a dos mujeres acusadas de intentar ocupar una vivienda, sustraer un cuadro de gran valor y agredir a un agente.
Los hechos ocurrieron el pasado jueves, tras varias llamadas al 091 que alertaban de la presencia de dos mujeres que habían accedido ilegalmente a una vivienda del primer piso utilizando una escalera. Una de ellas iba acompañada de un menor de unos tres años.
A la llegada de los agentes, los vecinos confirmaron la situación: las mujeres se habían atrincherado en el interior, colocando muebles y objetos en la entrada para impedir el acceso. Incluso habrían utilizado una sierra eléctrica para manipular el interior de la vivienda.
Los policías solicitaron en repetidas ocasiones que abrieran la puerta. La respuesta fue el silencio… y la resistencia. Según fuentes policiales, llegaron a amenazar con colocar al menor detrás de la puerta para dificultar la intervención.
Ante la negativa, se activó un dispositivo con bomberos. Los agentes lograron acceder al interior a través del balcón. Dentro encontraron a las dos mujeres en el comedor, al menor en un sofá y la vivienda completamente bloqueada. La cerradura había sido manipulada desde dentro, con un destornillador incrustado.
Los propietarios, que utilizaban el piso como guardamuebles, confirmaron el alcance de los daños: cerradura forzada, interior vandalizado y la desaparición de un cuadro valorado en unos 60.000 euros.
Las dos mujeres fueron detenidas como presuntas autoras de delitos de hurto, resistencia y desobediencia. Pero la situación fue a más. Durante el traslado a dependencias policiales, una de ellas golpeó en la cara a un agente, sumando un delito de atentado contra la autoridad.










