Se despide del oficio tras 50 años y deja un legado cerámico imprescindible en Marratxí.
El maestro ceramista Pere Coll ha puesto punto final a cincuenta años de dedicación al oficio. Su trayectoria lo convierte en una de las figuras más relevantes de la artesanía de Pòrtol y en un referente del legado cerámico de Marratxí. Su despedida se celebró en su taller, Gerreria Pere Coll, ubicado en el histórico carrer de Cals Ollers, el corazón tradicional de la cerámica marratxinera.

Coll deja tras de sí una obra marcada por la excelencia y por un proceso artesanal exigente. Veinte años de trabajo en la olleria Sa Penya y treinta al frente de su taller, abierto en 1996, han dado lugar a piezas reconocibles por su robustez, armonía y una técnica basada en tongadas sucesivas de barro y largas cocciones. Su especialidad, las jarras de gran formato, se ha convertido en una insignia de su estilo: piezas monumentales donde tradición y creatividad conviven de forma natural.

Su influencia ha trascendido fronteras. Obras suyas forman parte de colecciones y proyectos destacados, incluyendo su colaboración con Miquel Barceló en la serie Pasodoble, una muestra de cómo la cerámica de Pòrtol es capaz de dialogar con el arte contemporáneo más exigente.
Durante el homenaje, se destacó la aportación de Coll al patrimonio artesanal y cultural de Mallorca. Se subrayó su papel en la preservación de un oficio que define la identidad de Pòrtol y de un municipio que ha hecho de la cerámica uno de sus elementos más reconocibles.
Visiblemente emocionado, Pere Coll compartió el reconocimiento con su familia y expresó su gratitud por un camino profesional guiado siempre por el aprendizaje continuo. Recordó que tuvo la fortuna de aprender de los mayores y de seguir aprendiendo del barro cada día, una lección que —dijo— ha marcado toda su vida.
Su despedida coincide con un momento clave para la artesanía marratxinera, en el que talleres y maestros siguen trabajando para mantener vivo un ecosistema que forma parte de la memoria colectiva de Pòrtol y Sa Cabaneta, dos núcleos que continúan siendo referentes históricos de la cerámica en Mallorca










